Literatura airada en tiempos de crisis

Enfadados por Navidad. La literatura airada regresa con fuerza en tiempos de crisis. Autores como Tom Robbins, Harry Crews o Edward Abbey desatan la ira en sus páginas.

Carlos Sala. La Razón. Barcelona.

Lo malo no es levantarse con el pie izquierdo, lo malo es hacerlo y que un caimán te coma el pie y encima un maldito koala empiece a darte puñetazos e insultar a tu madre. Si alguien se levanta así, la ira será su humor habitual y lo proyectará a cualquier cosa. Como toda experiencia humana, existe una literatura del odio, la ira y el mal humor. Gente como Strinberg, Thomas Bernhard o Celine escribieron siempre con el labio levantado y gruñendo, pero hay muchos otros, y en estas navidades las editoriales se han puesto de acuerdo para recuperarlos.

Rebeldes con o sin causa

Desde Praga llega Ladislav Klíma, escritor admirado por Bohumil Hrabal que fue expulsado de la escuela por insultar al Estado y a todo el que se cruzaba por su camino. A principios de siglo XX escribió «Las desventuras del príncipe Sternenhoch» (Libros del Silencio), una crónica del odio y la rabia, siempre bajo un humor absurdo, a través de la triste vida de un príncipe tan feo como vanidoso. El resultado fue una obra maestra sobre la distancia que hay entre la realidad y lo que nosotros creemos de ella.

Otro escritor con historia terrible fue Harry Crews, que cuando era niño cayó en una olla de agua hirviendo y sobrevivió por los pelos. Después combatió en Corea, practicó karate y nunca quiso ser el alma de las fiestas. Aún así, escribió sin parar de los parias y desheredados con sentido del humor. La editorial Acuarela & A. Machado publica ahora su primera novela, «El cantante de Gospel», obra maestra de 1968 que, al igual que «El callejón de las almas perdidas», de William Linsay Gresham, otro escritor airado, nos sumerge en un circo de «freaks».

A veces, el mal humor está bien dirigido y tiene una víctima clara. Es el caso de Edward Abbey, icono de la contracultura y azote del capitalismo. La editorial Berenice recupera «La banda de la tenaza», sátira feroz protagonizada por cuatro quijotes empeñados en luchar contra las grandes compañías que están destrozando el desierto del oeste estadounidense. Su nombre incluso se pudo ver en los indignados que ocuparon Wall Street, que llevaban pancartas con la cita «Abbey vive». En realidad, no, murió en 1989.
Por último, la editorial Alfabia acaba de rescatar a Tom Robbins, autor polifacético que era capaz de hablar de dinosaurios, el amor cortés o los chihuahuas, todo con el mismo distanciamiento lúdico y rabia feliz. «Naturaleza muerta con pájaro carpintero» es una magnífica manera de entrar dentro de su fulgurante e airada forma de escribir. Y a estos nombres habría que añadir a Donald Ray Pollock y «El diablo a todas horas»; Knut Hamsun y «El hambre»; y Allan Sillitoe y «Sábado noche, domingo mañana».

HARRY CREWS en ¡VAYA TRES CUERDAS PA UN BANJO!


Aquí os presentamos el programa de ¡Vaya Tres Cuerdas pa un Banjo!, de El Estado Mental Radio, dirigido y conducido por Javier Lucini (editor de la casa), dedicado exclusivamente al estado de Georgia y a Harry Crews).

Harry Crews
¡VAYA TRES CUERDAS PA UN BANJO!

Magazine Radiofónico Añejo e Infame
(para ser escuchado en un porche, sentado en una mecedora, en bragas o calzoncillos, con un vaso de bourbon y una escopeta, frente a una parcela donde yace el armazón de un viejo y oxidado Ford sin neumáticos que nunca funcionó, un cerdo famélico que robamos al vecino y un perro ladrador con un hueso humano en la boca)

Dirigido y conducido por
Javier Lucini
(editor de Acuarela Libros, traductor y escritor)

Con los colaboradores
J.C. Enviudador,
(líder y vocalista de LOS WIDOW MAKERS)
&
(humorista)

¡VAYA TRES CUERDAS PA UN BANJO!

nº3

RECORRIENDO DIXIE

EN UN FORD DEL 39 (II)

con

THE GEORGIA BOYS

La semana pasada nos metimos en la vieja Ford del 39 que teníamos aparcada detrás del ahumadero, logramos arrancarla casi de milagro y nos recorrimos todos los estados del Sur de Estados Unidos. Bueno, todos menos uno. Al final, nos quedamos a hacer noche en un motel de Kentucky y decidimos dejarnos para hoy el Estado Mental de Georgia. Porque como dijimos entonces: hay mucha tela que cortar en Georgia. Entre otras cosas el autor Harry Crews, autor de ElCantante de Gospel, que acaba de publicarse en Acuarela&A.Machado.
Sonarán Steve Earle, Robbie Fulks, Ray Charles, Ryan Bingham, Martin Luther King, Bruce Springsteen, el senador Robert Kennedy, Billy Joe Shaver, algo de lluvia y truenos, Tony Joe White, Los Widow Makers, Georgia Satellites, Musselman, Hank Williams III, Henson Cargill, Chip Taylor, el escritor Harry Crews, el grupo Harry Crews, Drag the River, Johnny Cash, Shawn Mullins, Charlie Daniels Band, predicadores muy locos, Willie Nelson, Levon Helm, Whitey Morgan and the 76’s y, si da tiempo, hasta los Old Crow Medicine Show.
¡Madre mía!

Pincha aquí para escuchar el programa. 
Y aquí para escuchar la primera parte dedicada al Sur de Estados Unidos.
 


Escrito en el Viento: El Cantante de Gospel

Aquí os presentamos la reseña que nos ha hecho el escritor José Angel Barrueco de El Cantante de Gospel en su blog Escrito en el Viento (donde ya el año pasado nos brindó con una fantástica reseña de Cuerpo la primera novela de Crews que publicamos).

Harry Crews es un maestro para retratar el insólito y descerebrado mundo de los rednecks de Estados Unidos. Si en Cuerpo, la novela que publicó la misma editorial, se adentraba en el submundo de los culturistas y de los parientes paletos de la protagonista, en El Cantante de Gospel toca un montón de temas: el fanatismo religioso, los linchamientos públicos, el asesinato, las ferias de freaks, el racismo, la invención popular en torno a una celebridad que no representa ya lo que es sino lo que los demás quieren que sea, la asfixia de estar atrapado en un pueblo sin vida y lleno de enfermos y tullidos, el poder curativo de la fe…

Crews es uno de esos novelistas que erigen la trama sobre un grueso músculo narrativo: cada detalle es preciso para la historia, los diálogos logran que el lector sonría, a las descripciones no les sobra ni les falta nada, cada personaje está hábilmente retratado por su conducta, sus rasgos físicos y su manera de hablar. El lenguaje es importantísimo en los libros de Crews: los paletos deforman y acortan las palabras, algo que supondrá una tarea épica para los traductores. En esta novela casi todos los personajes hablan mal, salvo quienes llegan de fuera del pueblo: el protagonista, su representante, los reporteros…

El fin del mundo según John Lydon


Time Zone - World Destruction - 1984 por Tushratta

TRAGEDIA EN EL CAMINO A ENIGMA: Muerte ritual en El Cantante de Gospel, de Harry Crews.


Os ofrecemos este fantástico artículo de Anne FOATA (Universidad Marc Bloch, Francia), aparecido en la revista The Southern Quaterly (vol. 39, nº4, 2001, p. 58-62), en el que analiza El Cantante de Gospel en clave de tragedia griega.

ADVERTENCIA: El artículo desvela partes importantes de la trama.

Traducido del inglés por Javier Lucini.


Del mismo modo que Dioniso, es él quien devora y es devorado, como Apolo es quien persigue y se da a la fuga.


Contemplado desde la ventaja panorámica de treinta extraños años de dedicación a la novela, el mundo violento, macabro y a menudo absurdo de Harry Crews, poblado de seres grotescos, ya puede transmitirnos una cierta impresión perturbadora de uniformidad. Perturbadora, desde luego, para quien escribe el presente artículo, una lectora entregada a las novelas de Crews, que puede dar la impresión de no hacer justicia a la enorme variedad de personajes que pueblan su ficción y, por lo tanto, a su corroborada habilidad para crear gente y situaciones extraídas de la misma realidad, aunque, si bien es cierto, bastante extremas.


Pero hablo, sin embargo, de la uniformidad en lo que se refiere al hecho de que cualquiera de los personajes de Crews sea víctima de una obsesión; ¿y quién de entre toda la gente puede ser más monocorde, monobásico y, permítaseme decirlo, monótono que un monomaníaco? Karatekas, culturistas y reinas de la belleza comparten esa misma tarea obsesiva por la perfección, los freakies de los coches que consumen sus vehículos en una suerte de maníaca comunión, pecadores compulsivos que añoran la salvación. La mayoría de los personajes masculinos de Crews codician la carne de la hembra y casi todos sus personajes desean estar en cualquier otra parte, lejos de sus vidas ordinarias y de sí mismos, en una búsqueda frenética y mal conducida de sentido.

Mediterráneo Sur: reseña de Estrella del Alba

 

Reseña de Estrella del Alba, de Wu Ming 4, Hombres soñando tras la guerra, firmada por Daniel Iriarte, en Mediterráneo Sur.


Es sabido que todos los hombres sueñan, pero no todos sueñan del mismo modo. Y eso, precisamente, es lo que nos viene a contar la novela Estrella del Alba. La última ficción del colectivo Wu Ming nos relata las cuitas de cuatro personajes que deambulan por el Oxford de 1919, veteranos todos ellos de la Gran Guerra, traumatizados, cada uno a su modo, obligados a lidiar con responsabilidades familiares e identidades reprimidas. Tom, Clive, Bob y Jack. O, respectivamente, tal y como el mundo les conocerá después, Lawrence de Arabia, C. S. Lewis, Robert Graves y J. R. R. Tolkien.
 
La idea de juntar a varios personajes históricos e imaginar sus interacciones dista mucho de ser nueva. Es, de hecho, una técnica bastante recurrente en los escritores de 'best sellers'. Pero Estrella del Alba está a años luz de ser un producto de fórmula, cocinado artificialmente.
"La sofisticación del cerebro que ha tramado esta deliciosa ficción queda de manifiesto guiños exquisitos"

Actualidad de John Heartfield

"Morgan dice: 'Yo soy el estado. No tiene sentido que pague impuestos, cuando al final los impuestos siempre fluyen a mi tesoro'" (1933)


 (¡gracias, David!)
 

Reseña de Kiko Amat sobre la última genialidad de DONALD RAY POLLOCK con referencias a nuestro querido HARRY CREWS

por KIKO AMAT

“Es el Nelson Algren de nuestro tiempo. Publíquenlo ahora”. Eso lo dije yo, cuando me preguntaron. Una editorial me había entregado el manuscrito de Knockemstiff, debut narrativo de Donald Ray Pollock, para que realizara una lectura, y mi imperativo entusiasta era el punto final a cuatro páginas de enloquecidos parabienes. En aquella casa no me hicieron el menor caso (resulta inconcebible: ¿Cómo alguien podría no hacerme caso todo el tiempo?), pero afortunadamente otras dos editoriales se abalanzaron sobre la novela, y una de ellas incluso me pidió un prólogo para su traducción al castellano. Eso fue con Knockemstiff. Decididamente mi novedad favorita del 2011.

Tan solo un año después llega El diablo a todas horas, segundo trabajo de Donald Ray Pollock, y me mantengo en mis trece: este gran hombre es de veras el Nelson Algren de nuestro tiempo. O el Harry Crews. O Edward Bunker, o Howard Braly, o el primer Richard Price, o (¡no intenten detenerme ahora!) Don Carpenter. El diablo a todas horas podría ser una mezcla de El cantante de góspel de Harry Crews (recién aparecido en Acuarela & A. Machado) y Badlands de Terrence Malick. El diablo a todas horas es, para qué andarnos con rodeos, una de las mejores novelas que he leído en la vida, y así se lo estoy contando. ¿Sube directa a nuestro podio de Mejor del Año? Podría, podría, pero existe un celebrable inconveniente: este 2012 ha visto aparecer también Nunca saldré con vida de este mundo de Steve Earle (Libro del Mes de noviembre en Bendito Atraso) y el mencionado debut de Harry Crews, publicado originalmente en 1968. La cosa está reñida, y según parece solo va a poder dirimirse a puñetazos (de no estar muerto ganaría Crews, que ostenta veintisiete años de karate).

¡VAYA TRES CUERDAS PA UN BANJO! (Radio Show)

Aquí os presentamos el primer programa de ¡Vaya Tres Cuerdas pa un Banjo!, de El Estado Mental Radio, dirigido y conducido por Javier Lucini (editor de la casa), dedicado al Sur de EEUU (la próxima semana os pondremos el enlace del segundo, dedicado exclusivamente al estado de Georgia y a Harry Crews).



¡VAYA TRES CUERDAS PA UN BANJO!


Magazine Radiofónico Añejo e Infame

(para ser escuchado en un porche, sentado en una mecedora, en bragas o calzoncillos, con un vaso de bourbon y una escopeta, frente a una parcela donde yace el armazón de un viejo y oxidado Ford sin neumáticos que nunca funcionó, un cerdo famélico que robamos al vecino y un perro ladrador con un hueso humano en la boca)

Dirigido y conducido por
Javier Lucini
(editor de Acuarela Libros, traductor y escritor)

Con los colaboradores
J.C. Enviudador,
(líder y vocalista de LOS WIDOW MAKERS)
&
(humorista)

PROGRAMA Nº2
RECORRIENDO DIXIE
EN UN FORD DEL 39 (I)

Hoy cogeremos al cerdo, la vaca y los pollos, nos meteremos todos en la vieja Ford del 39 que tenemos aparcada detrás del ahumadero e intentaremos hacer que arranque para, a lo largo de este programa y del siguiente, cruzar la línea que trazaron Charles Mason (nada que ver con el asesino) y Jeremiah Dixon, allá por el siglo XVIII, para darnos una vuelta por el Sur de Estados Unidos. Eso que llaman Dixie desde que aquella canción se convirtiera en el himno de los 11 estados de la vieja Confederación.
Mucho White Trash, mucho redneck, mucho Faulkner, mucha derrota, mucho algodón, mucho metodista, un poquito de Mark Twain y un autoestopista en Arkansas.
En el trayecto nos deleitaremos con temas de Bob Dylan, Dwight Yoakan, Jerry Lee Lewis, Steve Goodman, Waylon Jennings, Sam Lewis, Shooter Jennings, David Allan Coe, Southern Culture of the Skids, Crudo Pimento, The Johnson, David Gleason, Carolina Chocolate Drops, David Ball, Mickey Newbury, Rhonda Vincent, Grayson Capps, Otis Gibbs, Willis Alan Ramsey, Eliza Gilkyson, Johnny Cash, Roger Alan Wade, Split Lip Rayfield, Pete Berwick y The Flying Burrito Brothers.
¡Y con la colaboración estelar del gran John Goodman!

Pincha aquí para acceder al podcast.

Yeeeeeeeeeeeeeeehaw!




 

Jugando entre las ruinas: El Cantante de Gospel

Aquí os ofrecemos la reseña de El Cantante de Gospel que nos ha hecho en su blog (Jugando entre las ruinas) el escritor Álex Portero (¡Gracias amigo!)

Harry Crews, mohawk
Cuando uno reseña a Harry Crews lo hace desde una posición incómoda, miras el primer plano de Harry en la solapa del libro y parece que te esté advirtiendo: "cuidado con lo que haces, mequetrefe". Suerte que el estupendo diseño que la editorial Acuarela ha elegido permite esconder al mal encarado Crews y disfrutar de una portada perfecta, orgullo freak por las nubes. Joaquín Secall es el nombre del artista. Bien por los editores y bien por él. Antes de contarles mis impresiones sobre el libro no puedo dejar de mencionar el sensacional prólogo de Kiko Amat, una pequeña clase magistral sobre Crews, literatura norteamericana underground, cultura freak a raudales y demás delicias que conviene leer al final, es decir, acepten con cariño a su prólogo y dejen que sea lo que siempre quiso ser, un brillante epílogo en el que se analiza la novela y al autor de forma impecable, (quien me iba a decir a mí, que vengo del barrio de San Blas, que reseñaría un libro en el que participa un tipo de Sant Boi, y encima le llamaría maestro, ¡jódete Wert!)

Si William Faulker hubiera sido el padre de Harry Crews se avergonzaría de su hijo ante los vecinos, pero en la soledad de su habitación, leyéndole, estaría terriblemente orgulloso. La literatura de Crews mana de la inagotable fuente Faulkneriana, solamente que algún gracioso ha debido de meter LSD en las tuberías, por tanto asistimos alucinados a un desfile literario a veces grotesco, a veces lírico, como si Truman Capote midiera dos metros y tuviera voz de cazallero. En la novela que nos ocupa nos encontramos en Enigma, una "encantadora" y humilde localidad del sur, en medio del desierto –ese desierto literario yankee que asfixia, esa extraña inmensidad claustrofóbica cuyo vacío circundante actúa como el peor de los muros, no deja pasar el aire, pero sobre todo no deja pasar la esperanza-, por las calles de tan exquisita pedanía desfilan hombres y cerdos en igual proporción, la violencia es la dialéctica aceptada por los vecinos, y la inmundicia brota por todas partes. Empezamos con Willalee Bookatee, un negro inmenso que espera encarcelado en la oficina del sheriff a ser linchado y ahorcado (justicia participativa, digamos) por haber violado y arreado más de cuarenta punzadas con un picahielos a Mary Bell, una beldad local querida y admirada por todos. Seguimos con un hijo pródigo, el protagonista de la novela, "El cantante de Gospel", un ángel nacido en el centro mismo del vertedero, un ser hermoso dotado de una voz celestial que ha conseguido salir de Enigma y conquistar el mundo entero, de parroquia en parroquia, con sus emocionantes himnos. Tercer elemento interesante: el circo de monstruos que sigue al cantante en sus giras, aprovechando el tirón para mostrar hermosas deformidades forasteras y así sacar pasta a los deformes locales. Cuarto: el representante del cantante, Didymus, en mi opinión el gran personaje del libro, un rígido, sádico e implacable pastor que dirige, no solo la carrera del muchacho, también su alma, ambas de una forma muy particular. A partir de aquí, echad a volar la imaginación: fanatismo religioso, violencia, miedo, desesperanza, linchamientos, sexo, y sobre todo frustración. Porque tras todo el caos, tras el humor negro, tras la violencia, tras la esquizofrenia, nos enfrentamos al verdadero corazón de la novela ,si quieren al principal tema de la literatura de Harry Crews: la frustración por una vida miserable, el deseo de escapar lejos, la asfixia vital de los perdedores totales, los que no tienen ninguna posibilidad, ningún resquicio. Estén muy atentos cuando lean ese libro a las reflexiones entreveradas entre barbaridad y barbaridad, en la lírica subrepticia, en el extraordinario tratado del dolor que constituye el tejido de toda la obra. El cantante aparece en medio de la nada como los ángeles bíblicos en Sodoma y Gomorra, esgrimiendo una belleza aterradora, una divinidad a ojos de sus antiguos vecinos, no tanto por sus dones, si no por haber conseguido atravesar el muro de horror desértico que circunda Enigma, por haber escapado de allí. Lo que ninguno sabe es qué se esconde realmente tras los pecaminosos ojos azules del Cantante, los tormentos que padece a solas, la endiablada certeza de que, después de todo, nadie escapa completamente de Enigma.

Una advertencia: leer a Harry Crews es una experiencia dura, va a contarles la verdad, no va a ahorrase detalles, van a conocer almas mutiladas, perdedores definitivos, y lo peor de todo es que van a disfrutar con ello, es decir, tendrán que aguantar su propio reflejo en un espejo cóncavo, primero se reirán, después se sentirán mal por ello.

Alguien tenía que hacerlo.

Á.

(No dejen de leer a Álex Portero)

Aquí podeís disfrutar del fantástico texto que escribió Álex Portero el día que recibimos la noticia del fallecimiento de Harry Crews. 

Reedición de Never Mind the Bollocks

Los Sex Pistols han reeditado en box set su álbum Never Mind the Bollocks, Here’s the Sex Pistols (1977) coincidiendo con el 35 aniversario del disco, único en la breve historia del grupo. Aquí tenéis un resumen de los contenidos de la caja, que sido objeto de las críticas del bueno de John Lydon (Johnny Rotten, del que publicamos en Acuarela Libros No Irish No Blacks No Dogs).
Y a continuación rescatamos alguna anécdota del libro de Lydon sobre la grabación del disco:

El escabroso Sur de Harry Crews y Larry Brown

Harry Crews

A todo el que le haya gustado solazarse en el escabroso Sur de Harry Crews que no dude ni un instante en sumergirse en el no menos tosco Sur de su colega Larry Brown de quien Crews llegaría a declarar: "La voz de Larry Brown es lo suficientemente característica como para que sea imposible confundirla con la de cualquier otro escritor [...] Escriba lo que escriba, lo leeré". Como afirma Luis Ingelmo en las notas a su excelente traducción de la única obra de Larry Brown traducida al castellano (Amor Malo y Feroz, Editorial Bartleby), Harry Crews ha sido citado en multitud de ocasiones por el propio Brown como uno de los que más le influyeron en su propia escritura y en el modo en que debe tratarse lo sureño para que no se quede en algo meramente regional, sino que alcance una dimensión nacional y, ¿por qué no?, universal.
Larry Brown

Larry Brown (1951-2004) atrajo en 1988 la atención tanto de la crítica como del público estadounidense con la publicación de su primera colección de cuentos, Facing the Music (Premio Literario 1989 del Mississippi Institute of Arts and Letters). Su primera novela, Dirty Work (1989), se ganó el clamor de la crítica y fue calificada como un poderoso trabajo de gran honestidad obteniendo, además, el Premio Literario 1990 del Mississippi Institute of Arts and Letters y el Premio al Autor Anual de la Mississippi Library Association. Después de Amor malo y feroz, publicado originalmente en 1990, vendrían las novelas Joe (1991, Premio 1992 de Ficción del Southern Book Critics Circle), Father and Son (1996, Premio 1997 de Ficción del Southern Book Critics Circle), Fay (2000), The Rabbit Factory (2003) y la póstuma The Miracle of Catfish (2007).