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JOHNNY CASH, SUR Y MÚSICA GOSPEL

Este es la primera de las entradas que vamos a dedicar a la importancia cultural de la música gospel en la zona del Cinturón Bíblico en la que transcurren las novelas de Harry Crews. El ejemplo más claro es el que nos proporciona Johnny Cash en su primera autobiografía, Man in Black. Los siguientes pasajes pertenecen al segundo capítulo. En ellos Cash nos habla de cómo eran las iglesias y las misas en su infancia, así como de la importancia que tenía la música en ellas. Él siempre se consideró, fundamentalmente, un Cantante de Gospel.

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JESÚS FUE NUESTRO SALVADOR–EL ALGODÓN FUE NUESTRO REY

[...] La Iglesia de Dios de la Carretera Quince estaba en una vieja escuela. No conservo recuerdos agradables de las misas de la iglesia a las que me llevaba mi madre en la Carretera Quince cuando era pequeño. Mi madre no pertenecía a aquella congregación –siempre ha sido metodista– pero le encantaba ir. Lo que más recuerdo era el miedo. Entonces no lo entendía como un culto. Sólo sabía que era un lugar a donde mamá me llevaba. El predicador me aterrorizaba. Gritaba, chillaba y jadeaba. Cuanto más predicaba, más alterado se ponía y más le costaba respirar.
Era un hombre joven envuelto en un viejo y oscuro traje de tweed con una corbata que yo pensaba que le acabaría asfixiando hasta matarle, pues no podía proferir más de tres o cuatro palabras entre cada aliento. Podía contarlas. Cuando llegaba hasta el punto de sólo poder gritar un par de palabras entre cada respiración, era consciente de que estaba a punto de morirse o de explotar.
Pero la gente quedaba atrapada en el fervor. El predicador podía andar entre la congregación, agarrar a alguien y levantarle de su sitio, gritando: “¡Acude a Dios! ¡Arrepiéntete!”. Y les conducía hasta el altar donde caían de rodillas.

Religión, el Cinturón Bíblico y el Sur moderno (parte II)



A modo de claves para entender el Sur de El Cantante de Gospel de Harry Crews. 

Religión, el Cinturón Bíblico y el Sur moderno (parte II).
por Thomas Daniel Young 
(Profesor de Inglés en la Universidad de Vandelbilt y oriundo de Mississippi. Ha escrito artículos para la revista Swanee)
Traducción de Alicia Escovar Gómez.

Quienes hayan leído El Ruido y la Furia de William Faulkner, recordarán el sermón del reverendo Shegog, el ministro invitado de Saint Louis, en la iglesia bautista negra el 8 de abril de 1928, domingo de Pascua:

 Cuando el visitante se puso de pie para decir su sermón, sonó como cualquier hombre blanco. Su voz era ecuánime y fría... La gente comenzó a observarlo como si estuvieran viendo a un hombre en la cuerda foja. Incluso llegaron a olvidar lo insignificante de su figura ante el virtuosismo con el cual corría, subía y bajaba con su voz fría, acerada y sin inflexiones, de tal manera que cuando finalmente volvió a aparecer junto al atril donde estaba leyendo, se deslizó, y quedó de pie, con un brazo a la altura de los hombros y su cuerpo de simio tan desprovisto de movimiento como una momia o una vasija vacía, todos los asistentes lanzaron un enorme suspiro y se reacomodaron en sus sillas, como si recién despertasen de un sueño colectivo…
Luego una voz dijo: “Hermanos”… la voz murió en sonoros ecos entre las paredes. Entre su tono de ahora y el anterior había una diferencia como entre el día y la noche, y su voz ahora tenía un timbre alto y lastimero como el de una corneta de tono alto, que penetraba en sus corazones y retumbaba de nuevo donde mismo había desaparecido en ondulantes ecos.

Religión, el Cinturón Bíblico y el Sur moderno (parte I)


A modo de claves para entender el Sur de El Cantante de Gospel de Harry Crews. 

Religión, el Cinturón Bíblico y el Sur moderno.
por Thomas Daniel Young 
(Profesor de Inglés en la Universidad de Vandelbilt y oriundo de Mississippi. Ha escrito artículos para la revista Swanee)
Traducción de Alicia Escovar Gómez. 

Cinturón Bíblico
La mayoría de esa parte de los Estados Unidos conocida en esta época como el “Profundo Sur” o como el “Cinturón Bíblico”, pasó de región fronteriza a sociedad civilizada entre 1790 y 1830 aproximadamente. Tres de los estados más próximos al bajo Mississippi y al Golfo de México fueron admitidos como parte de la Unión entre 1812 y 1821, y Arkansas se convirtió en estado en 1836. (La adquisición de Louisiana, mediante la cual se le compró la mayoría de estas tierras a Francia, no fue ratificada oficialmente hasta diciembre de 1803). Los pobladores de estas tierras llegaron procedentes de Virginia, las Carolinas, Kentucky, Maryland y algunos estados de la costa nororiental del país, trayendo consigo lo suficiente como para cubrir sus necesidades más básicas: algunos alimentos, animales de trabajo, vacas lecheras y sus largos rifles, para abastecer a su mesa de carne. Pero eso sí, casi todos llegaron con su Biblia bajo el brazo: la palabra de Dios, la inspiración divina, sobre la cual se basaba su inquebrantable fe. Aunque entre ellos había algunos miembros de la iglesia episcopal, la mayoría de estos primeros colonos pertenecía a las sectas protestantes más fundamentalistas.