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Acuarela Libros se hermana con Portobello Road

(texto de Tomás González Cobos)

Hace unas semanas me di un paseo por el mercado de Portobello en Londres y descubrí que es una calle muy Acuarela. En concreto, es una calle que explica un par de hitos en la trayectoria reciente de la editorial de una manera muy gráfica. Os los explico en 3 pasos.

"George Orwell 1903-1950 NOVELISTA Y ENSAYISTA POLÍTICO, VIVIÓ AQUÍ"
Esto es lo que me encontré al comenzar el recorrido de la calle, es lo que ve todo el mundo que entra al mercado de Portobello desde Notting Hill, pero era la primera vez que me di cuenta. Para el que no lo sepa, hemos publicado un libro de Simon Leys sobre George Orwell.

Entonces seguimos andando por Portobello Road y...


¿Habíais visto en Portobello este mosaico dedicado a los republicanos en la guerra civil española y a los británicos que apoyaron a la república (como Orwell)? Está bajo el puente de Portobello con Ladbroke Grove. A ver si alguien sabe dónde está Wally. Debajo cuelgo una foto donde se ve mejor el mosaico.



Y al llegar al final de la calle, después del puente ferroviario, llegas a Honest Jons, mi actual tienda favorita para comprar discos de reggae y demás en Londres (antes estaba muy cerca, junto al metro de Ladbroke Grove, la fantástica Dub Vendor, que tiene ahora un punto de venta en el Soho). Honest Jons era el sitio donde, como cuenta Lloyd Bradley en Bass Culture: la historia del reggae (que acabamos de publicar) podías encontrar vinilos de reggae y de punk, un núcleo de alianzas entre dos culturas de desarrapados. El punk es otro tema que nos ha fascinado siempre en la editorial. De hecho, en Rotten, el libro del cantante de los Sex Pistols que hemos publicado, John Lydon (Johnny Rotten) y Don Letts (el anglojamaicano que introdujo a los punks al reggae pinchando música entre los conciertos punk en el Roxy) hablan en un capítulo sobre el cruce reggae-punk británico y sobre el famoso viaje que hicieron a Jamaica para fichar artistas reggae por encargo de Richard Branson (Virgin). Más adelante lo subiremos al blog.

En cualquier caso, os dejamos debajo de la foto de Honest Jones un fragmento del libro de Bradley donde habla sobre la tienda y sobre ese curioso encuentro entre punks y ritmos jamaicanos.



"Honest Jons, una tienda en el extremo de Portobello Road –una zona muy frecuentada por los punks–, se convirtió en una auténtica Meca donde se podían encontrar singles de punk junto a vinilos de reggae. Rae Cheddie, que se ocupaba de la sección reggae, nos cuenta: 

Me encantaba. Nunca había movido reggae en un ambiente así antes y a los chavales punks les flipaba. Sabían mucho además, entraban y sabían exactamente lo que querían, pero estaban encantados de escuchar lo que les recomendábamos. Les gustaba el dub potente, pero también el material más raro y eran mucho más abiertos de miras que muchos de mis clientes negros que solo querían lo nuevo de Gregory Isaacs. Muchos grupos punk vivían por allí y se pasaban; Glen Matlock y Johnny Rotten venían mucho y cuando Elvis Costello se cambió el nombre, que antes era Declan McManus, el primer cheque que firmó con su nombre fue en Honest Jon’s. Compró unas cuarenta libras en discos de reggae, uno de ellos Uptown Top Ranking."


Matar a un elefante



"[...] Era evidente que el elefante no volvería a levantarse, pero no estaba muerto. Respiraba de forma muy acompasada, con largos y sonoros jadeos, el enorme bulto de su flanco subía y bajaba con dolor. Tenía la boca muy abierta; alcancé a... ver las profundas cavernas rosa pálido de la garganta. Esperé durante largo tiempo a que muriera, pero su respiración no se debilitaba. Por último descargué los dos tiros que me quedaban en el lugar donde pensé que estaría el corazón. La sangre espesa manó como terciopelo rojo, pero siguió sin morir. Ni siquiera se estremeció cuando lo alcanzaron los disparos, su torturada respiración continuó sin pausa. Se estaba muriendo, muy despacio y con gran agonía, pero en un mundo alejado de mí en el que ni siquiera una bala podía hacerle ya daño. Sentí que debía poner fin a aquel espantoso sonido. Era espantoso ver a la enorme bestia allí tumbada, incapaz de moverse y, aun así, incapaz de morir, y no lograr siquiera acabar con ella. Mandé a buscar mi rifle pequeño y le descerrajé un tiro tras otro en el corazón y por la garganta. No parecieron causar ningún efecto. Los torturados jadeos continuaron con tanta regularidad como el tictac de un reloj.
Al final no pude soportarlo por más tiempo y me marché. Más tarde oí que había tardado media hora en morir. Los birmanos acarreaban dagas y cestos incluso antes de que me fuese, y me contaron que por la tarde ya lo habían despojado de la carne casi hasta los huesos [...]".

Matar a un elefante, George Orwell
Orwell en Acuarela Libros

Richard Stallman sobre Anonymous: defender la libertad en la Red

(ante las detenciones de la "cúpula" de Anonymous en España, es necesario releer este artículo de Richard Stallman)

Anonymous: protestas contra el Gran Hermano


Richard Stallman


Las protestas de Anonymous por WikiLeaks son una manifestación popular contra el control

Las acciones contra MasterCard y Amazon no son hacking. Se trata de gente que busca una forma de protestar en un espacio digital.

Las protestas en la red de Anonymous en apoyo a WikiLeaks son el equivalente en internet de una manifestación multitudinaria. Es un error denominarlas hacking (un juego de inteligencia y habilidad) o cracking (penetrar sistemas de seguridad). El programa LOIC que está utilizando Anonymous viene ya preparado de manera que no hace falta saber de informática para ponerlo en marcha, y no rompe ningún sistema de seguridad informática. Los manifestantes no han intentado hacerse con el control de la web de Amazon ni extraer ningún dato de MasterCard. Entran por la puerta principal y eso hace que las webs atacadas no puedan abarcar tanto volumen.

Tampoco se puede denominar a estas protestas como ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS). Un ataque DDoS se hace con miles de ordenadores "zombie". Normalmente, alguien trata de romper la seguridad de esos ordenadores (a menudo con un virus) y se hace con el control remoto de las máquinas, después las monta en una red controlada para que obedezcan sus órdenes (en este caso, sobrecargar un servidor). Los ordenadores de la protestas de Anonymous no son zombies; la idea es que están operadas de manera individual.

No. Es mucho más correcto compararlo con la multitud que se agolpó la semana pasada en las tiendas de Topshop. No acudieron a las tiendas para llevarse nada, pero

Releyendo "Rebelión en la granja"

Buena ocasión para releer Rebelión en la Granja de George Orwell, en la fantástica y cuidadísima edición publicada recientemente por los amigos de Libros del Zorro Rojo. Se trata de la versión ilustrada por el célebre artista británico Ralph Steadman, especializado en sátira política y social (nadie mejor que él para ilustrar esta obra) y más conocido por su estrecha colaboración con Hunter S. Thompson, creador del periodismo Gonzo y autor de Miedo y asco en Las Vegas. Stevenson, Ambrose Bierce y Lewis Carroll se encuentran también entre los autores que ha ilustrado este fantástico artista.

En cuanto al texto de Orwell, es, según afirma Simon Leys en George Orwell o el horror a la política, "ciertamente su obra más redonda -la única, también, con la que el propio Orwell se sintió verdaderamente satisfecho-; fue escrita rápida (de noviembre de 1943 a febrero de 1944: ¡en menos de cuatro meses!) y alegremente, en una suerte de estado de gracia. Su publicación resultó, por el contrario, laboriosa y se demoró un año y medio. Anticipándose a las instrucciones del Ministerio de Información, varios editores importantes se autocensuraron y rechazaron, uno tras otro, el manuscrito: esta sátira de la revolución soviética era ofensiva para un aliado oficial de Gran Bretaña y podía ser, por tanto, contraria a la política gubernamental. Pero los editores ingleses eran al menos conscientes del valor de un libro que sólo rechazaron por cobardía, mientras que en Estados Unidos esta obra maestra empezó encontrándose lisa y llanamente con la estupidez: así, el primer editor sondeado objetó que '¡las historias de animales ya no venden!'".

Otras ilustraciones de Steadman:

Julian Assange y George Orwell


“El lenguaje político fue creado para que las mentiras parezcan verdades y el asesinato sea aceptable…”

Publicado por Anamaría Ashwell en La Jornada de Oriente (artículo original)


En junio de 2010 la revista New Yorker publicó un extenso reportaje sobre Julian Assange y WikiLeaks (Raffi Khatchadourian: “Ningún Secreto: la misión de Julian Assange es lograr la transparencia total”). Los que lo leímos ni imaginamos entonces la subversión y conmoción planetaria que este muchacho, nacido en 1971 en la ciudad de Townsville en la costa noreste de Australia, provocaría sólo unos meses después. Assange en su portal WikiLeaks, como lo explica Khatchadourian, almacena millones de documentos enviados anónimamente desde más de 13 países (la cifra es mucho mayor hoy; estos datos son del mes de junio). Y mediante la asistencia de voluntarios ( una docena de ellos están ahora a sueldo en la medida que crecen las aportaciones económicas al portal) decodifican los documentos y los pasan por intensas revisiones y filtros editoriales: Assange tiene la ultima palabra sobre su difusión en la red (los documentos se reciben digitalmente codificados y son descifrados por Assange y sus colaboradores; después se limpian de huellas digitales que podrían identificar las fuentes y se someten a una política editorial que Assange nombra “política de minimización de daños” que , entre otras previsiones, los compromete a dar previo aviso a personas nombradas o señaladas en los documentos de próxima publicación). Khatchadourian tuvo la oportunidad de ser un observador participante durante el tiempo en que voluntarios de WikiLeaks, en Islandia, en mayo de 2010, prepararon la filtración en la red de un vídeo que el ejército norteamericano mantenía en celoso secreto; se trató de la filmación de un ataque militar, tomado desde un helicóptero Apache en 2007, cuando la tripulación del Octavo Regimiento de Caballería del ejército norteamericano, en Bagdad, mató en segundos, a una veintena de civiles, incluyendo a dos reporteros de Reuters

Simon Leys y George Orwell, dos voces alzadas contra los totalitarismos


Reseña de George Orwell o el horror a la política, en La Gaceta, el diario de Intereconomía:

Ignorancia es saber. Esclavitud es libertad. Socialismo es capitalismo :)

Orwell: el anarquista conservador

Reseña de George Orwell o el horror a la política de Simon Leys en El Viejo Topo de octubre de 2010, por JOSÉ LUIS GALLERO

“Orwell escribe en un estilo claro y fluido que despierta al lector como un jarro de agua fría”, afirma Simon Leys (seudónimo de Pierre Ryckmans) en esta memorable semblanza de George Orwell (nacido Eric Blair, 1903-1950), de quien su biógrafo Bernard Crick señalaba en 1980: “Orwell era para Blair una imagen ideal que debía tratar de alcanzar: una imagen hecha de integridad, honestidad, simplicidad, convicción igualitaria, vida frugal, escritura desnuda y verbo franco”. Ocho años antes, E. M. Forster ponía de relieve: “Orwell estaba apasionado por la pureza de la prosa. Si la prosa se degrada, el pensamiento se degrada. La libertad —decía— está ligada a la calidad del lenguaje”. El propio novelista y reportero británico, para quien la relación entre pensamiento totalitario y corrupción lingüística constituía una cuestión capital, sentencia: “La buena prosa es como un cristal de ventana”.

Leys reconoce a Orwell, entre otras cosas, el mérito de haber sido el primero en elevar el periodismo, o más exactamente el ensayo político, a la categoría de obra de arte: “Truman Capote y Norman Mailer malgastaron mucho tiempo peleándose por saber quién de los dos había creado la novela sin ficción. Olvidaban que Orwell

Con el arma preparada



El sábado 3 de septiembre El Cultural de El Mundo dedicó una reseña a
Orwell o el horror a la política, de Simon Leys. A ver qué os parece.





George Orwell o el horror a la política

Rafael NARBONA
| Publicado el 03/09/2010

El neoliberalismo y el socialismo democrático se disputan la herencia de George Orwell (1903-1950), invocando algunos textos e ignorando otros. La mezquindad de las querellas políticas apenas ha afectado a la originalidad de un pensamiento afilado, honesto y paradójico. Orwell no es un filósofo. Sería absurdo buscar en su obra grandes elaboraciones teóricas. Orwell fue un corresponsal de guerra, con el coraje de Robert Capa, un creador de ficciones alegóricas, con la intuición visionaria de Aldous Huxley, un periodista, que buceó en la noticia efímera, sin miedo a escribir sobre una actualidad que empieza a envejecer al mismo tiempo que acontece. Sólo los verdaderos periodistas aceptan prestar su talento a lo efímero, a la breve vida de un artículo de Prensa. Se rescata ahora George Orwell o el horror a la política, un espléndido ensayo de Simon Leys, que apareció en 1984. La edición incluye una conferencia de Jean-Claude Michéa, una carta de Evelyn Waugh y una selección de fragmentos del propio Orwell.

Orwell nunca repudió el socialismo. Su experiencia como combatiente en la guerra civil española casi le cuesta la vida, pero le abrió los ojos sobre el totalitarismo soviético. Nunca se identificó con el liberalismo que atribuye el progreso y la justicia a la economía de mercado. Ignorar este dato es obrar de mala fe. Panfletista inmisericorde... [sigue leyendo]

George Orwell: Literatura contra propaganda

El 23 de abril fuimos invitados al programa de Radio Círculo "Ecos de Sociedad".
Con el pretexto del libro recién aparecido de Simon Leys, le dedicaron un programa a George Orwell. Al hilo de fragmentos de películas inpiradas directa o indirectamente en sus obras ("Tierra y libertad", "1984" y "Rebelión en la granja"), fuimos repasando algunos de las preocupaciones esenciales de Orwell, como la literatura como acceso a la realidad, la instrumentalización del lenguaje por la propaganda, la disolución de los puntos de verdad en el mundo moderno, la figura del enemigo como justificación del control y la fuerza del igualitarismo como base de otra sociedad.
Aquí tenéis la grabación del programa.

El otro Orwell

Reproducimos aquí un fragmento del libro George Orwell o el horror a la política que publicó recientemente El Cultural (El Mundo).

Se conoce principalmente a Orwell como novelista y autor de dos obras maestras, 1984 y Rebelión en la granja. En ellas el autor captó la esencia del régimen soviético: reescritura sistemática del pasado, liquidación de la noción de verdad independiente, degradación del lenguaje y de la lógica, inestabilidad permanente de las condiciones de vida, etcétera. Pero su obra no se deja reducir a una máquina de guerra anticomunista. Como enseña Simon Leys en este libro, el autor fue también corresponsal de guerra, miliciano revolucionario de la guerra civil española, defensor incombustible de un socialismo democrático, periodista e inventor del género de la "novela sin ficción", adelantándose a Mayler y a Capote. Aquí publicamos una parte del volumen George Orwell o el horror de la política.

George Orwell: contra el secuestro de lo real

Prólogo de Amador Fernández-Savater a George Orwell o el horror a la política

Albert Camus, George Orwell, Hannah Arendt, Cornelius Castoriadis... Sus nombres evocan voces intempestivas que a lo largo de décadas gritaron contra la realidad incomodando a izquierda y derecha. No en vano rehuyeron inscribir su pensamiento y su palabra en la polarización Este-Oeste que organizó el mapa de lo posible (lo que se podía hacer, ver, sentir) durante el siglo XX. Más bien todo lo contrario. Señalaron con mucha claridad y fuerza cómo la polarización entre ambos bloques secuestraba la realidad, convirtiendo al mundo entero en rehén. Espectador pasivo de su suerte, sometido a perpetuo chantaje entre distintos poderes que le prometen la salvación, el rehén es la figura de la imposibilidad de la acción. Ha perdido su capacidad de hacerse cargo por sí mismo del mundo, de transformar la realidad. Su existencia depende de un juego de manipulaciones y cálculos de poder entre agentes indiferentes a su destino y en los que él no puede intervenir.

George Orwell o el horror a la política

Un libro de Simon Leys seguido de “Rebelión y conservadurismo. Las lecciones de 1984”, de Jean-Claude Michéa

Se conoce principalmente a George Orwell como novelista y autor de dos obras maestras, 1984 y Rebelión en la granja. En ellas, Orwell captó magistralmente la esencia del régimen soviético: reescritura sistemática del pasado, liquidación de la noción de verdad independiente, degradación del lenguaje y de la lógica, inestabilidad permanente de las condiciones de vida, tortura ilimitada del cuerpo y la mente, etc.
Pero la obra de Orwell no se deja reducir a una máquina de guerra anticomunista,
como cierta lectura liberal o neoconservadora querría hacernos creer hoy. Como enseña Simon Leys en este libro, Orwell fue novelista y crítico del totalitarismo ruso, pero también corresponsal de guerra, miliciano revolucionario en la guerra civil española, defensor incombustible de un socialismo democrático, periodista e inventor quizá del género «novela sin ficción» algunos años antes que Norman Mailer o Truman Capote... Todo lo contrario de un «hombre de letras»: en él las palabras y los actos no estuvieron nunca disociados.

Orwell se definió a sí mismo como un «escritor político, dando el mismo peso a cada una de las dos palabras». Contra el secuestro de la realidad a manos de los estereotipos y los clichés, concibió su teoría y práctica de la escritura como invención de la verdad y complicación de la realidad a través de la literatura. Ayer, hoy, esa es su actualidad y su fuerza crítica.
Publicado inicialmente para saludar la fecha orwelliana de 1984, este ensayo se agotó pronto. Muchos lectores presionaron a su autor durante años para que lo reeditase. Leys se releyó a sí mismo a casi veinte años de distancia, constató que el tema no había perdido ninguna pertinencia y que su propia perspectiva permanecía siendo idéntica en lo esencial.

Ensayista, escritor, traductor, sinólogo, crítico literario e historiador del arte (especialista en pintura china), Simon Leys (seudónimo de Pierre Ryckmans) conmovió en 1971 la mirada establecida sobre la China maoísta con su libro Los trajes nuevos del Presidente Mao. Desde entonces, ha escrito numerosos libros sobre sus temas predilectos: China, la literatura y el mar.

Prólogo en PDF: "George Orwell: contra el secuestro de lo real"
"El otro Orwell" (fragmento del libro)
"Literatura contra propaganda", programa en "Ecos de Sociedad" (Radio Círculo) dedicado al libro.

Reseñas, ecos:
Reseña en El Cultural (El Mundo)
"Orwell vivo", en Estado Crítico Blog
"El Santo Laico", en el blog de José Andrés Rojo
El anarquista conservador (Reseña en El Viejo Topo)
Simon Leys y George Orwell: dos voces alzadas contra los totalitarismos (reseña en La Gaceta)