En respuesta al miedo, sería deseable una moratoria en la Ley Biden-Sinde y un debate directo entre creadores

Ayer me entrevistaron en Público, el periódico donde colaboro. En general he declinado las invitaciones de los medios, pero el formato-entrevista me daba un poco de tiempo para pensar y un poco de espacio para explicarme. En esas condiciones sí puedo hablar.
En la entrevista repasé un poco lo ocurrido y algunas respuestas (o no respuestas ;) de otros invitados a la cena, como la ministra de Cultura y el Director de la Academia de Cine.
Y me atreví a lanzar un deseo: moratoria de la Ley Biden-Sinde. No es idea mía, la he escuchado por ahí, pero me parece perfecta. Es una ley que genera rechazo masivo y preocupación social. Es una Ley que ya se ha echado atrás en el Parlamento. Es una Ley fruto del miedo y la ignorancia. Es una Ley más que dudosa jurídica y técnicamente. ¿Por qué insistir con ella? ¿Por qué imponérsela a una sociedad que en buena parte la cuestiona?
De ahí lanzar la idea de exigir una moratoria, una reivindicación de mínimos que podría sostener a la vez gente muy distinta cada cual desde su sitio. Creo que en la demanda de esa moratoria podría tener un papel importante la prensa y los periodistas, si recuperan por un momento su función de vigilancia independiente de los poderes y defensa de la sociedad.
Pero sólo con la moratoria no vale. De ahí acompañarla de la propuesta de un debate entre creadores, autores y trabajadores de la cultura. Un debate directo, sin intermediarios, cada cual con su propia voz.
Me parece muy importante que afloren esas voces tapadas. Que una realidad múltiple y compleja como la de los creadores y los trabajadores culturales no pueda ser reducida e identificada completamente con los intereses de la industria cultural.
Creo que las posibilidades de escucha y apertura recíproca entre autores y trabajadores culturales serán mayores sin la interferencia de los representantes que hablan en nombre de los demás.
Sin duda, organizar ese debate, crear las condiciones de trabajo común, tiempo, escucha e intercambio es un desafío gigantesco, pero ahí está precisamente la inteligencia creativa de miles de trabajadores culturales para ello.
Podría suponer un reto apasionante y un avance cultural histórico.

Versión completa de la entrevista de Jesús Miguel Marcos a Amador Fernández-Savater, aparecida el domingo 16 de enero de 2011 en el diario Público.
Estos son los hechos y son de sobra conocidos: el editor Amador Fernández-Savater, colaborador de Público, participó el pasado 7 de enero
en una cena organizada por la ministra de Cultura para hablar de las descargas en Internet. Conocido activista de los movimientos del copyleft y la cultura libre, cinco días después Fernández-Savater colgó en el blog de la editorial un texto en el que contaba lo ocurrido en la cena, a la que también asistieron personajes del mundo de la cultura tan conocidos como Álex de la Iglesia, Antonio Muñoz Molina, Alberto García Álix, Juan Diego Botto y Luis Gordillo, entre otros. La conclusión del artículo, que provocó un brutal tsunami de enlaces y comentarios en internet, era contundente: “Es el miedo quien gobierna, el miedo conservador a la crisis de los modelos dominantes, el miedo reactivo a la gente (sobre todo a la gente joven), el miedo a la rebelión de los públicos, a la Red y al futuro desconocido”.
¿Cómo has vivido el gran debate generado por tu texto sobre la cena con Sinde?
Para mí, es increíble haber escrito algo en lo que tantísimas personas se han sentido reconocidas. Estoy asombrado, emocionado, agradecido, feliz. Se habla de una pérdida de importancia de la palabra escrita en el mundo de la comunicación rápida y de la Red. Pero yo pienso que en realidad están apareciendo nuevos usos y lugares de la palabra. Creo que mi voz ha podido suscitar confianza y apoyo entre gente tan heterogénea porque no me identifico personalmente con ningún espacio ideológico o de poder (la izquierda o la derecha, la élite intelectual, un gran medio de comunicación, etc.). Y cada vez más personas nos sentimos así, “fuera de lugar”. Es un desplazamiento histórico muy emocionante, muy interesante.
Hubo quién le acusó de falta de ética por haber revelado los detalles de una cena privada
Era una cena-reunión convocada por la ministra de Cultura y pagada con dinero público, no sé qué tiene de privada.
La ministra le llamó al día siguiente, ¿qué le dijo?
Me dijo que estaba afectada por lo que se estaba moviendo, que entendía que la Red es un bien precioso para mucha gente y por tanto un tema muy sensible. Yo traté de explicarle que, efectivamente, la Red no sólo es para muchos de nosotros una herramienta útil, sino un espacio de vida e incluso una parte importante de nuestro cerebro. También le insistí en el papel decisivo que pueden tener hoy las políticas públicas para evitar otro escenario desastroso de reconversión industrial, si son valientes y empiezan a pensar más en los creadores y trabajadores culturales, y menos en la industria cultural.
¿Le ha llegado alguna otra reacción de los asistentes?
Me llama la atención que todo lo que ha tenido que responder al texto el director de la Academia de Cine haya cabido en un Long Tweet. Creo que mi texto expresa una preocupación muy generalizada en la sociedad y Álex de la Iglesia se la ha despachado en diez líneas. No me parece muy buena señal.
¿Cómo valora las voces de los creadores presentes en la cena?
No me interesa el ensañamiento personal, la carnaza ni el sensacionalismo, sino describir afectos e ideas presentes en aquella cena-reunión. Para mí, pensar no tiene que ver con cargarse de razón, dar caña al de enfrente o desahogarse insultando, sino más bien con aprender a mirar la realidad por uno mismo, huir de los estereotipos y buscar un lenguaje propio. Creo que he sido respetuoso con los demás invitados a la cena y por eso la gente ha sido muy respetuosa conmigo de vuelta en los centenares de comentarios al texto. Son los estereotipos denigratorios que salpican por todos lados este debate los que nos impiden escucharnos al hablar y escucharnos al pensar.
Usted hablaba de que palpó el miedo. ¿No es hasta cierto punto comprensible que se tenga miedo ante la extraordinaria revolución que vivimos?
Creo que no podemos dejar que la industria cultural ni sus portavoces interpreten y administren el miedo que legítimamente puede suscitar un tiempo de incertidumbre como este. En la cena, me pareció increíble que la gente se arrogara el derecho a hablar en nombre de “los artistas y los creadores”. ¡La industria cultural no es lo mismo que la cultura ni que los autores! Distinguir estas cosas me parece un ejercicio muy liberador. Creo que para los creadores y los trabajadores culturales ha llegado la hora de decir muy claramente: ¡No en nuestro nombre! No a las soluciones represivas. No a las leyes que amenazan la naturaleza profunda de la Red, esto es, el libre intercambio. No al miedo como educador.
¿Cuál sería la mejor forma para dialogar con ese miedo?
Aprendamos a ser agradecidos con quien comparte. También materialmente, económicamente. Un pequeño ejemplo de lo que digo: Wikipedia acaba de recaudar 16 millones de dólares en 50 días. La gente ha agradecido y recompensado su modelo abierto y distribuido. El agradecimiento a quien comparte podría ser también la clave de una política pública. Por ejemplo, España es uno de los países del mundo con más producción copyleft y Creative Commons. ¿Pero qué apoyo institucional hay? Casi nulo. Todas las energías se van en defender a la industria con más leyes represivas.
¿Sorprendido por el eco que ha tenido su texto en la prensa?
La prensa se ha limitado a hacerse eco del texto y de su repercusión (a reproducirlo, etc.). Pero por lo que sé, a nadie se le ha ocurrido preguntarle por ejemplo a la ministra: “señora ministra, ¿hay razones para estar tan preocupados como dice este señor que debemos estar?” O “Visto el rechazo masivo que suscita su Ley más allá del búnker de la industria cultural, ¿su ministerio piensa única y exclusivamente en insistir con Ley pase lo que pase y caiga quien caiga?” Preguntas así son las que yo busco. Hay quien se queja de que la prensa y los periódicos van a desaparecer. Y yo me pregunto de qué sirven si han perdido completamente su función de vigilancia de los poderes y de expresión de la sociedad. Si esa función la tenemos que buscar en los blogs y en Wikileaks, si la prensa va hoy detrás de lo que pasa en la Red, ¿para qué la queremos? ¿Por qué debo yo comprarme un periódico o pagar por consultar su página web? Si la prensa quiere reinventar un modelo de pago razonable primero debería demostrar que tiene alguna función en la defensa de la sociedad.
¿Qué opina de la ‘Ley Sinde’?
Es una chapuza de ley, basada en el miedo, la ignorancia y el solo recurso a la fuerza bruta, que se ha ganado a pulso un rechazo masivo en la sociedad.
¿Qué propone?
Sería deseable un gran movimiento que exija una moratoria de la Ley Biden-Sinde. Ya no basta con hacerle unos cuantos arreglillos a oscuras. Mi propuesta sería abrir entonces un gran debate público entre los autores y creadores mismos. Sin los intermediarios. Sin la industria. Porque con la industria no se puede hablar: sólo es una máquina de hacer dinero, de precarizar el trabajo y de acumular poder. No, sería un debate entre los mismos creadores y trabajadores culturales. Un diálogo directo que nos permita escucharnos y entendernos sin la mediación y la interferencia de los representantes que hablan en nuestro nombre.
¿La prensa debería tener un papel en ese debate?
Pienso que la prensa y los periodistas podrían tener quizá un papel especialmente activo en la exigencia de una moratoria, como ya lo tuvieron en la redacción del famoso “Manifiesto en defensa de los derechos fundamentales de Internet”. Así podrían recuperar esa función crítica que debe ser la suya. Por su lado, las políticas públicas podrían facilitar las condiciones para ese tipo de debate, siempre y cuando dejen de lado su afán recurrente de tutela e instrumentalización. Y por supuesto en el debate estarían presentes la multiplicidad de agentes implicados desde hace años en el movimiento por una cultura libre, sin los cuales nada de esto sería posible ni tendría sentido.

15 comentarios:

Anónimo dijo...

un debate entre "creadores", "autores y trabajadores de la cultura"...seguimos sin debatir sobre qué es arte y cultura para saber poner valor a las cosas... en esa relación entre todos ellos ¿no falta el depositario de tanto arte y cultura? ¿no falta el "cliente", receptor, consumidor, etc...? ya estamos excluyendo al último mono, al que lo paga todo...

Pablo Nieto Cabezas dijo...

El concepto "moratoria" no me gusta. Es comprometerse a pasar por el aro un poco más tarde.

moratoria.

(Del lat. moratorĭa, t. f. de -rĭus, dilatorio).

1. f. Plazo que se otorga para solventar una deuda vencida. Se dice especialmente de la disposición que difiere el pago de impuestos o contribuciones, y también, por ext., de las deudas civiles.


¿Por qué posponer una mala solución? Lo adecuado sería descartarla. Y empezar de cero, desde el enunciado del problema a resolver que aún no está bien planteado...

jcd dijo...

¿Que hay que debatir? La declaracion universal de los derechos humanos, la Constitucion, la Ley de Propiedad Intelectual reconocen al creador el derecho exclusivo a disponer de sus obras como le de la gana. El decide como se accede a ellas, en que momento y a cambio de qué. No hay nada que discutir. Son derechos fundamentales e irrenunciables, una conquista histórica que costó siglos de lucha. Si no quiero que mi obra se vea en internet, nadie puede hacerlo. Punto. No hay mas.

No me gusta el creative commons, originado en USA, pais litigioso para aclrara el fair use y evitar pleitos, inaplicable en España. Me parece lamentable el copyleft. Los modelos de remuneración basados en la buena voluntad del cliente o del patrón son propios de la edad media. No es momento para volver al mecenazgo, al vasallaje. Y en el fondo, tu propuesta es reducir a todos los trabajadores e industriales de la cultura a la mendicidad.

Los creadores que regalan su obra desvalorizan su trabajo y el ajeno. A la hora de explotarla en el mundo real, compiten con sus compañeros en base a renunciar a su sueldo, obligando a los demas a seguirles, voluntariamente o no.

Os habeis vuelto locos, estais proponiendo un salto atras de siglos. Los siguiente que va a ser ¿jornada de 12 horas 7 dias a la semana? ¿eliminamos los derechos laborales? ¿el sufragio universal?

¿Moratoria de la ley Sinde para que? ¿Para que los centenares de seriesyonquis sigan forrándose con lo que no es suyo?

jcd dijo...

@ anonimo

El cliente no tiene derechos en este debate. Solo tiene derecho a acceder a la obra en los términos en que se le ofrezca por parte del autor y sus licenciados. Y gracias ala generosidad de estos, a hacerse una copia para su uso personal de obras a las que haya tenido acceso legal.

Que millones de abusadores griten no les da derecho a salirse con la suya.

GCPG dijo...

Amador, nos unimos entusiásticamente a tu propuesta, aunque me da a mí que más de tres no sabrían qué y cómo puede ser un debate tal.

http://soloparagourmets.blogspot.com/2011/01/y-si-hablamos-de-algo-mas-que-de-las.html#comments

Anónimo dijo...

La posibilidad de defender los derechos a debate mediante una ley que en concreto los proteja no pertenece a los autores, sino a la industria. No a una ley que otorgue cobertura a la censura preventiva y no a una cultura limitada a quienes pueden permitirse pagarla. ¿Es honesto recibir dinero por una obra cuya campaña de distribución y publicidad cuesta (al menos) diez veces más que los derechos de autor que genera?

proyectopcd dijo...

Una vez más, mi más sincera felicitación por su coherencia y la claridad en exponer las ideas. Sólo disiento en una cosa: los autores no van a abanderar nada y se pueden negociar con ellos. Al final estarán también al dictado de la industria. Si no, ya lo habrían hecho. Han tenido tiempo de sobra para defender lo que algunos han escrito en sus canciones. Sólo una pequeña minoría silenciosa que se ha apartado de todo esto podría hacerlo, pero hay una mayoría que se lo impediría. Recuerdo de los que se encontraban en el Parlamento vigilando en la parte del público cómo se votaba lo que ellos pretendían. Pero es que al final, de lo que no se dan cuenta unos y otros es de una cosa: si el público reacciona no comprando sus discos, o libros, etc. ¿De qué vivirían? Nadie los copia ni los compra. ¿Entonces que harían? No es un artículo de primera necesidad, como han manifestado muchos, argumentando que el precio es el que es porque es un artículo de lujo. Hay muchos lugares donde se aloja mucha música de calidad que se niega a editar la industria y que es asequible a cualquiera. Eso es libertad de expresión. Lo más importante que debe contener esta ley, es que se fomente la cultura. Y que todo el que quiera publicar, pueda hacerlo de una u otra manera, sin pasar la criba de la censura en que en muchas ocasiones se convierten las discográficas o editoriales.

Saludos.

Rafa dijo...

la cultura es un bien preciado que es subvencionado por el estado debido a su interés social. El copyleft, fiel a la filosofía de internet, es una opotunidad de hacer que esto sea real, la cultura como bién cultural desarrollado por la sociedad en su conjunto y no por unas élites industriales. Decir que regalar la obra es desvaloralizarla podría darme pie a mi a decir que el que vende su obra la esta prostituyendo, pero es mucho mas complejo que todo esto. la precariaedad y la injusticia laboral son el pan nuestro de cada día del escalafón mas bajo de la industria cultural, los trabajadores. Mecenazgo y vasallaje son sustituibles por "contrato" y "trabajo temporal".

Rafa dijo...

mi enhorabuena Amador por tu labor,tu página ha sido un gran descubrimiento que me va a ser de gran ayuda en la investigación que llevo en una asignatura de sociología. este es el blog en el que la llevo, por si les apetece mirar y comentar criticamente (o no) lo que me traigo entre manos.
un abrazo.

Anónimo dijo...

Que si, Amador, que si... Vamos al metro a tocar y a pasar la gorra. Los maestros (en sentido real y figurado) que vuelvan a cobrar lo que los alumnos les quieran dar. Podemos volver a decir aquello tan bonito de "Tiene mas hambre que un maestro de escuela"

Buen ejemplo, la wikipedia: 16 millones de dólares que pagan una obra de referencia que falla mas que una escopeta de caña, hecha por 100.000 que no cobran y vivida por unos cuantos que si que cobran. La Enciclopaedia Britannica cuesta mucho menos y vale mas.

Commo dejó muy oportunamente escrito tu padre hablando del tema, si los tontos volaran, taparian el sol. No se si lo decia por ti.

the3rdman dijo...

Querido troll anonimo, lo que se dice aqui es desde el punto de vista logico una obviedad tal, que solo puede estar en contra alguien que pierdiendo "privilegios", y como veo que eres un trolecito campechano con cultura popular te dire, que lo españoles de "señoritos" estamos bien hartos; la cultura no se tambalea con las descargas, en lo mas minimo, se tambalea la farandula post-franquista que no hace ya gracia a nadie, ese producto rancio que pateticamente ha ido imitando burdamente lo exterior (por eso de que los españolitos hemos visto poco), se tambalea esa industria de la propaganda (mal llamada cultura) con su correspondiente ministerio de la propaganda heredado, la cultura es algo muy por encima de eso, aun asi es esteril ejercicio el comparar un cantante con un maestro, mi querido troll, que el maestro cobra por su trabajo.. no un canon a los alumnos por usar los conocimientos que han adquirido;
pero como replica a tu pataleta de indaptado, te dire que habemos muchas personas dispuesta a convertir internet en esto:

-----PRINCIPIO ARMADURA MENSAGE-----
cabecera de version: version

jA0ECQMCEWgectzjvahg0ukBTurPJYNkHH9M4DoRERlIYi5hJqyeLnzgMvA5ao10
quqb6wLkjCmpViHxe2AzidwPpd+q1XRwPNeqsoqkrshEMKCsg3oVMRjcYz1EcWpg
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owsnKJzCrJ8UDoTh8jZgqxS4mlVz1wT/TWoUjvsucFKAhRh6Fg2sDm2AtDqO/VLG
5NCChz/fqfMMpxkvNG7XqxsUalj/OJ7ydv+ROWEVBvv+68Cb8yXVv8UtWwxXX+ut
vFbYd+PKxAQZgFXxcKz98vb/ysD+DQmgfFBYSdWwk7T/aGjH7nZaBOUkYYnByEz7
M+cRL3rJ+a1hshdvohIJnbU8EHxMqxz8zpJwfNTlMr/Mlipi53b51U0Iex9X69/t
wJrQ9q6QZpXhX7e9+Gfmm07F5bwHE0dXba9enQSYpjFmnh1HS6Lmj8dzyBcxG8hy
fLJlUVsPlREiDco96l6NlviPzfGEss1C+jAkNygtZwinI9vcetedyVt4fPJBMDVW
tM5vF8FiJJhR5L3Ok4TG4cdyXIinrLZBKoA9Wvv300Tbufd6fWcmScukhAMh1SjZ

-----FIN ARMADURA MENSAGE-----

para que la gente siga compartiendo tranquilamente, y a ti y a la ministra os vayan dando.
Un besito.

the3rdman dijo...

@jcd
Si un artista cree que su obra vale millones o una vida a la sopa-boba, que le ponga ese precio y lo cobre antes de divulgarla, pero que no pretenda basar su beneficio en la perdida de libertad de los demas, la libertad esta por encima de los trabajadores de la industria del entretenimiento y de los de cualquier industria;
el modelo y formato del seriesyonkis es extremadamente precario, un modelo de pago superior en formato y oferta, estaria dando beneficios (no caridad) ya hace años, aun habiendo ofertas gratuitas (sino mira la industria del porno).. pero aqui se prefiere ir de listo, exprimir lo que ya esta hecho, el "por cojones";
la industria de la copia esta muerta, es una enana blanca, y no hay decretazo que vaya a cambiarlo.

zutakapuam blogspot dijo...

sin impuestos los productos artisticos,creativos,culturales y fuera todo tipo de subvencio,para los mismos productos

xoaniña dijo...

jcd

¿eliminamos los derechos laborales?

Siento profundamente tener que informarte: ya lo han hecho y lo siguen haciendo; y lo hace este gobierno con su autoproclamado "talante" negociador y abierto a escuchar la opinión del pueblo. En la misma línea que la Ley Sinde que tú defiendes.

Anónimo dijo...

@jcd

Y además, que hablas de 12 horas ni que niño muerto, si llevamos trabajando 8 horas desde hace 100 años cuando hoy en día se produce con la tecnología , que se yo 5, 10 veces más?? en la edad media ya estamos majete. Mientras nuestros jefes que muy inteligentes no suelen ser, pero si muy listos (saben contar euros que no veas)exprimen al máximo y abusan de su poder en todos los ámbitos.

¿Sabes lo que cuesta producir un CD que te venden por 20 euros? ¿Sabes cuanto se lleva el músico/creador de esos 20 euros? ¿Y sabes quién se lleva la pasta de cánones mil? Venga hombre, que hay mucha caradura por ahí y no precisamente los de seriesyonkis. ¿A esos no se le va a aplicar ninguna ley que haga que devuelvan todo lo que han ganado a costa de los artistas/creadores? Por favor, no hay más ciego que el que no quiere ver.

No se puede llamar ladrón a todo el mundo porque una miniría robe. Yo estoy harto de esto, y al final cada uno tiene lo que merece y esta industria en especial se lo merece. Ahí solo ganan los mismos, los que viven en Miami.

Saludos,

Un músico, que no profesor de escuela.

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