El éxtasis del Tea Party: logra el cierre de la administración federal
Desde su aparición en la escena norteamericana, en el verano de 2009, pocos meses después de la toma de posesión de Barack Obama, el Tea Party ha pasado por momentos de gran relevancia, como en las elecciones legislativas de 2010, y otros de cierto repliegue, como en las presidenciales de 2012. Pero su protagonismo nunca había llegado a ser el factor dominante de la situación política del país. Hasta ahora, con el cierre de la administración federal, cuando ha arrastrado a toda la nación a un estado extremo de ingobernabilidad... (Lee el artículo completo)
El antipapa Miguel I: fundamentalismo neocon en la América profunda
Si, como bien muestra Harry Crews en El Cantante de Gospel y hemos querido destacar en el blog, es innegable que el Sur de Estados Unidos esconde una belleza y una energía fuera de lo común, tampoco podemos pasar por alto -como por otra parte hemos visto en varias entradas- su lado más oscuro de violencia y fanatismo religioso.
Sobre este fundamentalismo bíblico encontramos un buen ejemplo en ¿Qué pasa con Kansas? Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos, un libro donde Thomas Frank nos cuenta la historia de un Estado, que sin pertenecer al Sur, es también un paradigma perfecto de las paradojas de la América profunda.
Y qué mejor ejemplo sobre esa efervescencia fundamentalista que el capítulo dedicado en el libro de Frank al antipapa neocon Michael I, también conocido como el "Papa Michael de Kansas". Podéis leer el capítulo sobre el Papa Michael I en archive.org: Antipapas entre nosotros.
La negación de las clases sociales

... Todo esto tiene sentido si recordamos que el gran objetivo del Contragolpe [cuyo último eco es el Tea Party] es alimentar una lucha de valores de clase y que el primer paso para conseguirlo es, como hemos visto, negar el fundamento económico de las clases sociales. Después de todo, uno difícilmente puede caricaturizar a los progresistas como la “élite” de la sociedad o presentar al ilustre Partido Republicano como el partido del hombre corriente si reconoce la existencia del mundo de los negocios, el poder que crea la verdadera élite del país, que domina el verdadero sistema de clases y que maneja con destreza al Partido Republicano como su brazo armado en política.
Pasar por alto lo económico es una condición previa necesaria para la mayoría de las ideas básicas del Contragolpe. Sólo se puede pensar que las noticias están inclinadas hacia la izquierda, por ejemplo, si uno no tiene en cuenta a quién pertenecen los grupos de comunicación y si nunca dirige su capacidad crítica hacia el sector de los medios consagrado a la información económica. El campus universitario sólo se puede ver como un lugar dominado por izquierdistas si uno no considera los departamentos de economía o las escuelas de estudios empresariales. Se podría pensar que los conservadores son víctimas impotentes sólo si se excluye del análisis al electorado histórico básico del conservadurismo: la comunidad empresarial. Asimismo, sólo se puede creer que George W. Bush es un hombre del pueblo si se oculta el estatus económico de su familia. O lo que es más importante, es posible entender la cultura popular como producto del progresismo sólo si uno no quiere ver la más esencial de las realidades económicas, a saber, que las cadenas de radio y televisión, los estudios de cine, las agencias de publicidad, las editoriales y los sellos discográficos son, de hecho, empresas.
Este texto es un fragmento de un libro que estamos relanzando, ¿Qué pasa con Kansas? - Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos, de Thomas Frank, uno de los análisis que mejor explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común.
Más textos sobre el Tea Party y material de Thomas Frank:
El Antipapa toma té
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.? (fragmento)
Nueva derecha y malestar social (blog en Público)
La ultraderecha ha robado el lenguaje a la izquierda (entrevista con Thomas Frank)
La furia del pueblo bajará tus impuestos
El escenario perfecto del Tea Party
La furia del pueblo bajará tus impuestos

(fragmento de ¿Qué pasa con Kansas? - Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos de Thomas Frank)
Durante décadas, los estadounidenses han sufrido una insurrección populista que sólo beneficia a la gente contra la que supuestamente va dirigida. En Kansas, vemos claramente una versión extrema de esta chocante situación. Los trabajadores enfadados, muy numerosos, protestan airadamente contra los arrogantes. Levantan sus puños contra los privilegiados. Se ríen de las delicadas afectaciones de los pijos de Leawood. Se concentran en las puertas de Mission Hills, alzando la bandera negra, y mientras los millonarios tiemblan en sus mansiones, ellos gritan sus tremendas reivindicaciones. “Estamos aquí”, chillan, “para recortar vuestros impuestos”.
Este texto es un fragmento de un libro que estamos relanzando, ¿Qué pasa con Kansas? - Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos, de Thomas Frank, uno de los análisis que mejor explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común.
Más textos sobre el Tea Party y material de Thomas Frank:
El Antipapa toma té
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.? (fragmento)
Nueva derecha y malestar social (blog en Público)
La ultraderecha ha robado el lenguaje a la izquierda (entrevista con Thomas Frank)
El escenario perfecto del Tea Party
El movimiento ultraconservador dirige los pasos del Partido Republicano
A. CAÑO - El País, Washington - 28/07/2011
Una de las principales organizaciones que integran lo que se conoce como el movimiento Tea Party, los Tea Party Patriots, ha hecho esta semana una encuesta entre sus afiliados para medir su estado de ánimo en este momento tan decisivo de la política norteamericana: un 98,8% se opone a la política de Barack Obama, un 97,6% desaprueba al Senado (de mayoría demócrata), un 71,7% critica a la Cámara de Representantes (dominada por los republicanos) y un 81,5% está insatisfecho con el liderazgo del Partido Republicano por considerarlo demasiado moderado. Es decir, casi la totalidad abomina del comportamiento de las principales instituciones del sistema político norteamericano.
Sus opiniones contrastan con las de la mayoría de los ciudadanos. Según una encuesta del Instituto Pew, un 68% de la población está a favor de un acuerdo para elevar el techo de deuda
Historia de un doble malvado (nueva derecha y malestar social)
(Prólogo de Amador Fernández-Savater a ¿Qué pasa con Kansas? - Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos de Thomas Frank)HISTORIA DE UN DOPPELGÄNGER
La lucha de clases no sólo definió la conflictividad social durante gran parte de los dos últimos siglos. De alguna manera también contribuyó a “estructurar” la sociedad y hacerla legible, distribuyendo los campos del antagonismo y sus coordenadas, la posición de los adversarios y sus identidades, los términos infalibles en los que podía leerse la realidad (alienación, conciencia, explotación, contradicción, etc.). Ironías de la historia que el pensamiento dialéctico trataba de desentrañar, reforzándolas a su modo.
Hace ya algún tiempo que todo eso llegó a término. Pero el fin de la lucha de clases no significa que se acabara la desigualdad, la explotación o la división social, como quisiera hacernos creer la cultura consensual (la democracia-mercado como fin de la historia). Significa más bien la derrota irreversible uno de los contendientes en liza, la clase obrera, que durante un segundo tocó el cielo mediante sus luchas: la destrucción de las mismas estructuras sociales que definían al proletariado como proletariado. Entonces supimos que el Apocalipsis no era la lucha de clases, sino más bien su desaparición. Junto con la misma realidad, saltaron por los aires todas las brújulas, los aparatos de medición,
La bandera de la serpiente (¡sólo el Tea Party se mueve en la crisis!)
(fragmento de un artículo de Thomas Frank en Harper's Magazine)Hace tres años desde el comienzo oficial de la recesión y la marea de desempleo todavía sigue altísima. Los inversores han buscado refugio en terrenos más elevados. Al mercado de la vivienda, construido sobre arenas imaginarias, se lo tragó el mar.
A lo largo de este tiempo, he esperado que se produjera algún tipo de respuesta contundente al sufrimiento económico: una protesta popular por todo el país como la "Petition in boots" (una marcha de parados que en 1894 recorrió el camino entre Ohio y Washington DC para protestar contra el paro durante una de las mayores recesiones de la historia estadounidense); un movimiento de granjeros de Iowa que cortara el tráfico en las carreteras como ocurrió en 1932; o una caravana de tractores que sitiaran Washington como en 1979. Lo único que ha habido es una caravana bien distinta de gente acomodada con sillas de jardín y sombreros al estilo de la Guerra de la Independencia de EE.UU., protestando contra lo que consideran totalitarismo estatal.
En el caso de que te sacara de quicio el rescate de Wall Street —¿y a quién no?— y quisieras manifestar tu indignación, una de las pocas alternativas que has tenido era ondear la bandera de la serpiente (un símbolo del patriotismo y antiestatismo en EE.UU.). Podemos pensar lo que queramos del Tea Party, pero al menos se ha dejado ver. Han estado en el parque de tu ciudad cada dos semanas desde que comenzó la presidencia de Obama y no han tenido mucha competencia.
(Ilustración de Acacio Puig, del libro ¿Qué pasa con Kansas? de Thomas Frank)
Más textos sobre Tea Party y material de Thomas Frank:
El Antipapa toma té
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.? (fragmento)
Nueva derecha y malestar social (blog en Público)
La ultraderecha ha robado el lenguaje a la izquierda (entrevista con Thomas Frank)
El abandono de la lucha de clases (¿un Tea Party anti-neoliberal?)
El diario Público (20-2-2011) cuenta que desde la izquierda se quiere lanzar un "Tea Party anti-neoliberal". ¿Por qué la derecha extrema lleva hoy la iniciativa en política, hasta el punto de que la izquierda la imita? ¿Por qué la izquierda ya no entiende ni sintoniza con la furia de la gente común? Thomas Frank ofrece algunas claves para volver legible este extraño fenómeno.(fragmento de ¿Qué pasa con Kansas? - Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos de Thomas Frank)
Los demócratas ya no conectan con la gente que está en el extremo perdedor de un sistema de libre mercado que cada día es más brutal y arrogante.
El problema no es que los demócratas defiendan de manera monolítica el derecho al aborto o que se opongan a los rezos en las escuelas; es que al abandonar el lenguaje de clase que antes los identificaba claramente de los republicanos se han quedado más vulnerables a las cuestiones culturales como la posesión de armas, el aborto y el resto de asuntos cuyo atractivo paranoico se vería normalmente desplazado por los intereses materiales. Vivimos en un entorno en el que los republicanos hablan constantemente sobre las clases –interpretándolas a su manera, claro está–, mientras que los demócratas tienen miedo a sacar el tema. La estrategia política demócrata asume sin más que la gente sabe dónde está su interés económico y que por lo tanto actuará por instinto. Piensan que no hace falta ninguna retórica de clases con ataques a las empresas por parte de los candidatos o portavoces del partido y que ciertamente no hace falta que un progresista se ensucie las manos fraternizando con los descontentos. Basta, creen, con que la gente mire lo que hay en cada lado y comparen: los demócratas son un poquito más generosos en las prestaciones sociales, algo más estrictos en regulación medioambiental y cargan menos contra los sindicatos que los republicanos.
El error gigantesco en este argumento es que la gente no comprende espontáneamente su situación desde un punto de vista global. No se puede esperar que conozcan de forma automática las alternativas que tienen ante sí, las organizaciones a las que pueden apoyar o las medidas que deberían reclamar. La ideología progresista no es una fuerza de la naturaleza kármica que entra en acción cuando el mundo empresarial se excede; se trata de una creación humana que está tan sujeta a reveses y derrotas como cualquier otra. Pensemos en el sistema de prestaciones sociales, impuestos, regulaciones y seguro social que está bajo constante asedio. La Seguridad Social y los organismos reguladores de la sanidad y la alimentación no han surgido de la tierra como por arte de magia en respuesta a los obvios excesos del sistema librecambista; son el resultado de décadas de movimientos, de luchas sangrientas entre huelguistas y las fuerzas del Estado, de agitaciones, avances educativos y una esforzada organización. Pasaron más de cuarenta años desde las primeras chispas de los movimientos de reforma izquierdista de la década de los noventa en el siglo XIX hasta la aplicación real de sus reformas en los treinta del siglo pasado. Mientras tanto las grandes clases acaudaladas seguían beneficiándose de la ausencia de impuestos, regulación y cuestionamiento.
(Ilustración de Acacio Puig, del libro ¿Qué pasa con Kansas? de Thomas Frank)
Este texto es un fragmento de un libro que estamos relanzando, ¿Qué pasa con Kansas? - Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos, de Thomas Frank, uno de los análisis que mejor explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común.
Más textos sobre el Tea Party y material de Thomas Frank:
El Antipapa toma té
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.? (fragmento)
Nueva derecha y malestar social (blog en Público)
La ultraderecha ha robado el lenguaje a la izquierda (entrevista con Thomas Frank)
Arrasa el Tea Party... ¿qué pasa con EE.UU.?
"No hace tanto, Kansas [léase EE.UU.] habría respondido a la situación actual haciendo que los sinvergüenzas [léase los bancos, los mercados, etc.] se llevaran su merecido. Habría sido una certeza política, tan predecible como lo que ocurre cuando acercas una cerilla a un charco de gasolina. Cuando los empresarios machacaban a los trabajadores, cuando introducían estrategias agresivas de monopolio más allá de lo imaginable (...) no te cabía duda alguna sobre cuál sería la respuesta popular.No es el caso hoy en día. Ahora el descontento sólo empuja hacia una dirección: a la derecha, a la derecha, y más a la derecha todavía. Quítale a los ciudadanos de Kansas la seguridad de tener un trabajo y se afilian al partido republicano. Échales de sus tierras y al día siguiente los tienes protestando contra el aborto delante de una clínica. Ventílate sus ahorros en manicuras para el consejero delegado de una multinacional y se harán miembros de la asociación paleoconservadora John Birch. Pero si les preguntas por los remedios que ponían a las mismas situaciones sus antepasados -sindicatos, normas antimonopolio, propiedad pública- les parecerá que les estás hablando de la Edad Media..."
Aquí tenéis un fragmento de un libro que estamos relanzando, ¿Qué pasa con Kansas?, de Thomas Frank, uno de los análisis que mejor explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común.
Los secretos del Tea Party español
(artículo de El País, puedes leerlo completo pinchando aquí)
Otros textos sobre el Tea Party
La libertad no es libre
"Defendemos la libertad y la liberación, / Porque los patriotas nos han enseñado que la libertad no es libre."
Estos son dos fragmentos de la delirante letra del himno del Tea Party, que podéis ver aquí:
Si queréis leer más sobre el Tea Party, echadle un ojo a estos materiales sobre Thomas Frank y su libro ¿Qué pasa con Kansas?, un libro que estamos relanzando donde se explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común:
El Antipapa toma té
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.?
Nueva derecha y malestar social
"La ultraderecha ha robado el lenguaje de la izquierda" (entrevista con Thomas Frank)
El Antipapa toma té
"(...) alguien está tratando de hacerse con el mando del mundo, ¡y vaya si lo están haciendo bien! Y trabajan con Satán ... son básicamente los comunistas y los masones los que están dirigiendo la Iglesia del Vaticano”. (Papa Michael I)Quien tras la visita del Papa a España piense que el Estado laicista de Zapatero es efectivamente el principal peligro para Benedicto y los valores de la Iglesia Católica, haría bien en echar un vistazo a las palabras del Papa Michael I, también conocido como el "Papa Michael de Kansas", un antipapa de mentalidad neocon al que entrevista Thomas Frank en ¿Qué pasa con Kansas?. En este libro, que estamos relanzando Acuarela, se explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común.
Podéis leer el capítulo sobre el Papa Michael I en archive.org: Antipapas entre nosotros.
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.? (fragmento)
Nueva derecha y malestar social (blog en Público)
La ultraderecha ha robado el lenguaje a la izquierda (entrevista con Thomas Frank)
USA Horror Movie: la nueva derecha
(artículo de Ángel Luis Lara en Diagonal; la ilustración la hemos tomado prestada de Odd Ducks)Un fantasma recorre Estados Unidos: el Tea Party. Desde hace meses, el movimiento reaccionario crece y acapara la atención de los medios de comunicación, inquietando a una clase política que mira con preocupación la nueva ola ultraconservadora que se arma en los márgenes del sistema de partidos. Pese a que gran parte de los analistas de la izquierda estadounidense no ven en el Tea Party más que un espectro que no arrastra más que pasado y supersticiones, el movimiento se conecta plenamente con el presente del país: tiene más de zombi que de fantasma. Es un muerto resucitado... (seguir leyendo el artículo)
Si queréis investigar más sobre el Tea Party, echadle un ojo a estos materiales sobre Thomas Frank y su libro ¿Qué pasa con Kansas?, un libro que estamos relanzando donde se explica de dónde surge la fuerza movilizadora del Tea Party y por qué la izquierda ya no entiende (ni sintoniza con) la furia de la gente común:
Las lecciones desaprendidas de la crisis
Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con EE.UU.?
Nueva derecha y malestar social
"La ultraderecha ha robado el lenguaje de la izquierda" (entrevista con Thomas Frank)
Las lecciones desaprendidas de la crisis
El dios de los mercados NO falló"...las portadas de los diarios se llenaban de escándalos sobre la corrupción del antiguo régimen, la avaricia de las entidades financieras concediendo créditos a diestro y siniestro, el silencio de los reguladores y el adulterado empaquetamiento de valores financieros con la máxima nota posible, la llamada 'triple A'."
"Fueron momentos horribles, pero para alguien en mi situación también había cierta esperanza en paralelo al desastre que estaba teniendo lugar. Nos adentrábamos en la peor recesión que jamás he visto, pero al menos íbamos a ver el fin de la farsa que había construido el consenso intelectual y político de las últimas décadas."
"Nunca más, pensé, caerían rendidos los periodistas ante el nuevo consejero delegado de una gran empresa, nunca más se daría crédito a los expertos para los que el funcionamiento del mercado era la personificación de la democracia. Los teóricos de la gestión de empresas dejarían de ser intelectuales mediáticos y el consejo político de los especuladores bursátiles se ignoraría como el desecho tóxico que obviamente era."
"'El dios de los mercados ha fallado', escribí (...)"
En este artículo, que reproducimos completo a continuación, Thomas Frank —de quien estamos relanzando ¿Qué pasa con Kansas?, uno de los análisis que mejor explica el origen del poder de movilización del Tea Party— describe cómo se hizo añicos la ingenuidad que le llevó a pensar al principio de la crisis financiera en la posibilidad de que, ante semejante batacazo del neoliberalismo, acabaría surgiendo otra forma de pensar la política, la economía, la sociedad, para encontrarse finalmente con el efecto contrario: el renacimiento reforzado de la fe en el mercado, el "no podemos" de Obama, el astuto reapropiamiento de la furia popular por parte del Tea Party...
“Los políticos de izquierda ya no entienden la furia de la gente común”
Thomas Frank es periodista y escritor. Colabora regularmente en la revista Harpers y en The Wall Street Journal. Fundó en 1988 el periódico satírico-político The Baffler. Su único libro traducido al castellano es ¿Qué pasa con Kansas?, sobre cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos. Justo después de las elecciones de 2008 y de la victoria de Obama, ya le entrevistamos para Público.
EEUU parece el mundo al revés: en la mayor crisis del capitalismo salvaje, la izquierda en el gobierno es incapaz de reformar nada y movimientos ultraconservadores de base toman la calle con mucha fuerza. Es la lucha de clases invertida. (Tomamos nota en España)(Sigue leyendo)
Cómo los ultraconservadores conquistaron el corazón de Estados Unidos
Thomas Frank ¿Qué pasa con Kansas?
"Si ha habido alguna vez un libro que deba leer quien esté interesado en las extrañas torsiones de la política conservadora de hoy, ése es ¿Qué pasa con Kansas?" (Slavoj Žižek)
Thomas Frank es autor de The Conquest of Cool (1998) sobre la reapropiación capitalista de la contracultura juvenil y One Market Under God (2000), que disecciona la Nueva Economía y la idea del "capitalismo popular". Su último libro se titula The Wrecking Crew (2008) y describe el saqueo de lo público bajo la administración Bush. Fundador del periódico satírico-político The Baffler en 1988, escribe regularmente en la revista Harper's, en The Wall Street Journal y en The New York Times. Ha publicado en castellano en Le Monde Diplomatique, Archipiélago y El Viejo Topo. Sus intervenciones pueden seguirse a través de su página web. Vive en Washington, D.C. Esta edición de ¿Qué pasa con Kansas? incluye notas de Thomas Frank sobre las elecciones de 2008 en EEUU y un epílogo de Slavoj Žižek.
Textos de Frank:
- La bandera de la serpiente (¡sólo el Tea Party se mueve en la crisis!)
- El abandono de la lucha de clases (¿un Tea Party antineoliberal?
- "La ultraderecha ha robado el lenguaje a la izquierda", entrevista a T. Frank en Público
- Thomas Frank en El Cultural (El Mundo),
- Thomas Frank en ABC.es,
- Reseña en La Torre del Virrey
- Nueva derecha y malestar social, blog en Público
- Thomas Frank habla en Youtube a propósito del documental basado en ¿Qué pasa con Kansas?
- Arrasa el Tea Party: ¿Qué pasa con Estados Unidos? (fragmento)

