No una opinión, sino un ramillete de voces (y III)




(Tercera parte del prólogo a Fuera de Lugar. Conversaciones entre crisis y transformación, por Amador Fernández-Savater. Es un texto largo, lo puedes leer o imprimir en PDF aquí).

Crisis y transformación

Las entrevistas se realizaron casi todas entre finales de 2008 y mediados de 2011. En 2008 explota la crisis económica. Lo que creíamos sólido y garantizado empieza a desintegrarse. El suelo se abre bajo nuestros pies. Lo llamamos crisis, pero la palabra no alcanza. No se trata simplemente de «recortes», sino de un cambio radical de escenario.

Solemos pensar las crisis como procesos fundamentalmente negativos, que padecemos como víctimas y de los que hay que salir cuanto antes para regresar a la normalidad. Pero como dice Peter Pal, «las crisis, las catástrofes, las rupturas, los colapsos de sentido o como queramos llamar a los momentos de derrumbe, son también las condiciones de posibilidad para una renovación subjetiva, existencial, vital, sea en contextos macro o micro». ¿Cómo no quedar inmovilizados por el miedo? ¿Cómo no obedecer el reflejo del sálvese quien pueda? ¿Cómo resistir a los cantos de sirena que vienen a decirnos «está todo bajo control, despreocúpate, nosotros nos encargamos»?

Hoy casi podríamos afirmar que la realidad en crisis nos fuerza a pensar-crear. Por todas partes se abren preguntas inéditas, preguntas que nos ponen en movimiento. Una constelación de experiencias ensaya otros modos de producir, decidir y convivir, reinventando la política como participación común en los asuntos comunes. Pero las palabras que tenemos para decirnos y nombrarnos nos fallan. Los mapas que hemos heredado no orientan ya nuestra lectura del mundo. Las imágenes disponibles no significan lo que (nos) pasa. Sin partido, organización ni dogma, hoy pensamos la vida entre amigos. Y amigo es todo aquel con el que se puede pensar la vida. Quizá no exista un gran relato, pero hay mil voces. Y no son voces privadas, sino que tejen una conversación incesante en las calles y las redes, poniendo en circulación reflexiones, imágenes, nociones, historias.

Un libro donde quepan muchos libros

Las que fui reuniendo en «Fuera de Lugar» son voces entrelazadas en torno a preguntas, problemas y perspectivas comunes. El blog funcionaba como una especie de archivo donde las conversaciones entraban a su vez en conversación. Y de eso se trata también aquí. Construir un campo de resonancias. No simplemente apilar las entrevistas, sino darles una nueva vida proponiendo relaciones entre ellas.

La misma estructura quiere sugerir algunas conexiones posibles. Señalar nudos, convergencias y aproximaciones, respetando que cada entrevista es una punta abierta: un camino entre otros para el desarrollo de nuevas investigaciones. Las entrevistas están repartidas en cinco capítulos: «catástrofes», «hechizos», «desbordes», «ficciones» y «engarces».

-Las «catástrofes» piensan sobre el carácter ambivalente de las crisis, a la vez agotamiento de algo y posibilidad de un desplazamiento. Entrevistas con Franco Berardi (Bifo), Peter Pál Pelbart, Etienne Balibar, Thomas Frank, Franco Ingrassia, Ramón Fernández Durán y Jesús Palacios.

-Los «hechizos» analizan dispositivos
de poder que se hacen cargo del mundo por nosotros y en nuestro nombre. Entrevistas con Guillem Martínez, Emmánuel Lizcano, Frederic Neyrat, Guillermo Rendueles, María Naredo, Santiago López Petit y Concha Fernández Martorell.

-Los «desbordes» se aproximan a algunas experiencias donde nos volvemos participantes activos en la construcción de nuestros propios mundos. Entrevistas con Cristina Sánchez Carretero, Antonio Lafuente, Amparo Lasén, Michel Bauwens, Margarita Padilla y Luis Navarro.

-Las «ficciones» reflexionan sobre imágenes y narrativas a través de las cuales cuestionamos los estereotipos que nos clavan en lo que hay y aprendemos de nuevo a ver. Entrevistas con Georges Didi-Huberman, Jacques Ranciére, Leónidas Martín Saura, Reinaldo Laddaga y Wu Ming 4.

-Los «engarces» cuentan historias aparentemente imposibles de alianzas que transforman el dolor por el mayor de los daños (la muerte violenta de seres queridos) en fuerza creadora de nuevos vínculos y posibilidades de vida. Entrevistas con Jo Berry y Pat Magee, Juan Gutiérrez, Aaron Barnea, Ali Abu Awwad y Terry Rockefeller.

(Por razones de extensión, he dejado fuera, con todo el dolor de mi corazón, varias entrevistas que se pueden consultar en el blog de «Fuera de Lugar»: Alain Brossat, Christian Marazzi, Daouda y Serigne, Jan Martí, Mazen Faraj, Raúl Zibechi y Roland Denis)

Estos cinco títulos no remiten a «temas», sino más bien a distintas «dimensiones» de la experiencia contemporánea. Cada entrevista se desarrolla siempre en más de una. El hecho de que estén situadas en un capítulo u otro es una cuestión de énfasis: dónde está puesto el acento del análisis y el discurso. El riesgo que puede correrse organizando así los materiales es que los capítulos se lean como compartimentos estancos, cuando cada uno es más bien una constelación de voces entrecruzada con las otras. Por eso, a la manera de Internet, he marcado cada entrevista con una serie de «tags» o «palabras clave» que sugieren otras vecindades entre ellas: afectos, ambivalencia, confianza, enemigo, entrelazamientos, estereotipos, expertos, malestar social, miedo, nueva derecha, nueva politización, sanación, seguridad y victimización.

Este es el paseo que yo propongo. Un primer recorrido «guiado» y luego cada uno, si quiere, que vuelva y curiosee por donde se le ocurra. Y quien desee transitar directamente por el libro con su propia brújula también es bienvenido. Nada más fácil que ignorar las señales.

Por último, he invitado a los entrevistados a añadir una coda o posdata a la conversación. Lo que se llama en inglés un revisited: que se relean uno, dos o tres años más tarde y propongan una breve actualización o prolongación de lo dicho, al hilo de sus inquietudes, preguntas o líneas de investigación presentes. Casi todos han encontrado el tiempo y algo qué decir, en muchos casos sobre la evolución de la crisis o lo que ha abierto el 15-M.

Corto y cambio

En septiembre de 1987, el Real Madrid se enfrentaba al Nápoles de Maradona con el Bernabéu cerrado al público por sanción disciplinaria. El partido se retransmitió por televisión. El filósofo francés Jean Baudrillard encontró ahí una metáfora de nuestra organización social: «Hoy, los asuntos de la propia política deben desarrollarse en cierto modo ante un estadio vacío (la forma vacía de la representación) del que ha sido expulsado cualquier público real en tanto que susceptible de pasiones demasiado vivas y de donde solo emana una retranscripción televisiva (las pantallas, las curvas, los sondeos). Sigue funcionando, casi cautivándonos, pero sutilmente es como si una Federación política internacional hubiera suspendido al público por un período indeterminado y lo hubiera expulsado del partido. Así es nuestra escena transpolítica: la forma transparente de un espacio público del que se han retirado los actores, la forma pura de un acontecimiento del que se han retirado las pasiones».

Seguramente, la CT tuvo en su día razones de ser, pero con el paso del tiempo se ha endurecido y acartonado completamente, convirtiéndose en el «estadio vacío» de Baudrillard. Un sistema de información centralizado, jerárquico y unidireccional, donde el público real ha sido completamente borrado en tanto que susceptible de preguntas demasiado inconvenientes, lenguajes demasiado incorrectos, chistes demasiado gruesos, culturas demasiado vivas, malestares demasiado profundos. Y sustituido por una retranscripción simplificada de la realidad. Aunque esa escena siga funcionando, ya no nos cautiva y cada vez menos gente se reconoce en ella. Nos impide directamente pensar a fondo y asumir colectivamente los problemas que tenemos hoy como sociedad. No nos representa.

El público regresa al estadio del que había sido expulsado: pita, silba y se cachondea. Pone en crisis el «modelo televisión» donde solo unos pocos pueden ocupar la escena y toda manifestación del público se considera una molesta interferencia. Cuestiona radicalmente, ya no solo lo que se hace y se dice en esa escena, sino quién tiene derecho a hacer y decir: la división entre «capaces» e «incapaces» típica de la cultura consensual. Desde la ciencia o el periodismo ciudadano hasta el 15-M, la creatividad social se desborda hoy por fuera de los centros jerárquicos de sentido desde donde emanan las retranscripciones de la realidad: academia, museo, media, partido, sindicato, etc. La arquitectura del desbordamiento tiene mucho más que ver con una red que con una televisión: distribuida y no centralizada, cooperativa y no jerárquica, conversacional y no vertical, amateur y no experta, autoritativa y no autoritaria.

¿En qué podría consistir entonces el trabajo intelectual en tiempos de rebelión de los públicos y arquitectura de red? Una respuesta entre otras posibles la da Reinaldo Laddaga en su entrevista. Laddaga afirma que hoy podemos concebir a un autor, no solo como el especialista que trabaja en el retiro del mundo una obra con bordes estrictos y se relaciona a distancia con un público silencioso y desconocido, sino también como «un punto de paso en una conversación incesante que captura al vuelo y relanza una y otra vez».

El autor como «punto de paso» se piensa a sí mismo en medio de una riqueza de lenguajes, pensamientos, prácticas e imágenes. Su tarea no es suplir carencias ni dirigir la opinión, sino activar procesos y hacer circular las ideas. Tejer, no representar. Él mismo está siempre en circulación. Llevando y trayendo. Ni dentro ni fuera, sino trabajando en las costuras. Como un extranjero, un contrabandista, un alien. No funciona en circuito cerrado ante un «estadio vacío», como el monólogo del experto, sino que necesita a otros y trabaja con otros. Escucha, registra, enhebra, traduce, propone y devuelve todo el rato, atento siempre al rebote de la realidad. Dibuja figuras uniendo puntos que estaban desligados, como en aquel juego infantil. Pero no conexiones numeradas ni figuras preexistentes, sino conexiones y figuras inéditas. Y de ese modo contribuye a la autogestión del sentido y la autorrepresentación social, frente a la captura y recodificación constante de lo que (nos) pasa en los casilleros establecidos de la política de los políticos y los media.

Así, el nombre que figura en este libro como autor debe entenderse como el nombre de un «punto de paso». El nombre de una línea entre puntos, un nombre propio pero no privado.

Pensar desde el nombre es pensar las consecuencias del nombre, pensar lo que el nombre puede ligar, conectar, cohesionar, y no qué argumentos satisface. No importa quién es; importa más qué puede o qué hace. Lo que puede y lo que hace, eso es lo que es (Ignacio Lewkowicz).


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Algunas referencias:

El octavo pasajero:

CT o la Cultura de la Transición (crítica a 35 años de cultura española), varios autores, Mondadori (2012)
Generación post-alfa, Franco Berardi (Bifo), Ediciones Tinta Limón (2007)
«Las luchas del vacío», Amador Fernández-Savater y Margarita Padilla (se puede encontrar en la red, en la página www.espaienblanc.net)
«FAQ (Frequently Asked Questions) sobre la fuerza del anonimato», Amador Fernández-Savater y Leónidas Martín Saura (se puede encontrar en la red, en la página www.espaienblanc.net).

Pensar y opinar:

«Renovar el compromiso», Marina Garcés, revista Espai en Blanc, número dedicado a «El impasse de lo político» (2011)
«Crisis de la presencia. Una lectura de Tiqqun», Amador Fernández-Savater (se puede encontrar en la red, en la página www.espaienblanc.net)
El mito de Sísifo, Albert Camus, editorial Alianza (varias ediciones).

¿Se puede pensar en un periódico?

En “Despedida (censurada) de Público.es” se puede leer el triste final de mi experiencia en Público (se puede encontrar en la red, en la página acuarelalibros.blogspot.com.es).

Escuchar y editar:

Deleuze, una filosofía del acontecimiento, François Zourabichvili, Amorrortu (2004)
Un elefante en la escuela, Colectivo Situaciones, Tinta Limón (2008)
«Caja de herramientas», Juan Gutiérrez, Gernika Gogoratuz (1999)

Para seguir conversando:

La transparencia del mal, Jean Baudrillard, Anagrama (1989)
Estética de la emergencia, Reinaldo Laddaga, Adriana Hidalgo (2006)
Sucesos argentinos, Ignacio Lewkowicz, Paidós (2002)

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