"La Tierra de Mira Detrás": cosas nunca vistas en la historia del cine


Sí, quizá la frase de Werner Herzog para describir el documental Land of Look Behind sea algo exagerada ("Esta película logra cosas nunca vistas en la historia del cine"), pero tampoco le anda muy lejos. Jim Jarmusch, por su parte, dijo de esta película que es "chocante... bella... casi perfecta".

En 1981 Alan Greenberg (con un equipo en el que también estaba Jörg Schmidt-Reitwein, socio de Herzog) se acerca a Jamaica a rodar imágenes del funeral de Bob Marley, pero la riqueza de lo que observan en el país caribeño amplía el plan original y, como dice el NY Times, les lleva a embarcarse en "una especie de meditación sobre la música y la religión de la isla, sus tradiciones y su orgullo, un acercamiento a las actividades cotidianas de sus habitantes y algunas de sus esperanzas para el futuro".

Werner Herzog también dijo que es la película que mejor capturaba la Vida, o algo así, y no le faltaba razón. Land of Look Behind puede interesar mucho a lo ya convertidos a los misterios musicales de Jamaica (como las apariciones de Gregory Isaacs y el poeta Mutabaruka), pero ofrece bastante más.

Citando de nuevo el artículo del NY Times, es un documental que "no satisfará a los espectadores que les gusta que les expliquen todo, ya sea con una voz en off o con una trama mundana y previsible. No tiene ni lo uno ni lo otro y ahí reside su pequeña debilidad y su distintiva potencia". (Robert Palmer)

Y por primera vez, que sepamos, os traemos los subtítulos en español (de Tomás Cobos). Se agradecen las sugerencias/correcciones sobre fallos y demás. La película entera la tenéis aquí, creo que se puede bajar fácilmente para ponerle los subtítulos.


Preparen el cáliz y disfruten.


Feliz cumpleaños, Bob

Un día cálido como hoy, en 1945, nació Bob Marley, en Nine Mile, Saint Ann, Jamaica (por eso lo de "cálido"). 

No vamos a hacer un nuevo panegírico de su vida, ya hay bastantes, pero sí queríamos recordarle con algunos materiales: un vídeo en directo con letra incluida; un fragmento breve de Bass Culture: la historia del reggae (Lloyd Bradley) sobre la que para muchos es la época más interesante de los Wailers (y de Bob) y también la menos conocida fuera del mundo de los aficionados al reggae: el breve pero intenso periodo creativo con el productor Lee Scratch Perry; y por último una de las películas que quizá lo reflejen mejor.








  • Primero el tema en directo con letra: se trata de War. El vídeo ya lleva la letra traducida pero la reproducimos también debajo.




Hasta que la filosofía que hace
A una raza inferior y a otra superior
Sea definitiva y totalmente desacreditada
Y abandonada;
En todos lados habrá guerra.
Yo digo "Guerra".

Hasta que no existan
Ciudadanos de primera y segunda clase
En cualquier nación;
Hasta que el color de la piel de un hombre
No tenga mayor relevancia que
El color de sus ojos;
Yo digo "Guerra".

Hasta que los derechos humanos básicos
no sean garantizados por igual a todos,
sin excepción de razas,
es la guerra.

Hasta ese día,
el sueño de paz duradera,
la ciudadanía mundial y las leyes de la
moralidad internacional
no serán nada más que una ilusión
efímera que se buscará pero nunca se obtendrá;
Ahora en todos lados hay guerra, guerra.

Y hasta que los viles y miserables
regímenes que atenazan a nuestros hermanos
en Angola, Mozambique , África del Sur.....
en una esclavitud infrahumana, hayan sido
derrocados y destruidos en sus cimientos
en todos lados habrá guerra, digo "guerra".

Guerra en oriente, guerra en occidente,
guerra en el norte, guerra en el sur,
guerra, guerra, rumores de guerra.

Y hasta ese día, el continente africano
no conocerá la paz, los africanos lucharemos,
lo vemos necesario y sabemos que ganaremos
ya que confiamos en la victoria

del bien sobre el mal, del bien sobre el mal.

  • A continuación, el fragmento del capítulo de Bass Culture que narra esa época en que los Wailers se aliaron con el astronauta jamaicano Lee Scratch Perry para contribuir a levantar los cimientos del mejor roots, antes de dar el salto al estrellato mundial.

Visto el panorama, hacía falta que diera el primer paso un inconformista. ¿Y qué podemos encontrar más inconformista que la combinación volátil e inteligente de los tres Wailers (Peter Tosh, Bunny Wailer y Bob Marley) y el productor Lee Perry? Individualmente eran ya capaces de dar al mundo algo sobre lo que reflexionar. Juntos, su actitud no podía encontrar otro canal que el de la rebeldía más seria. Scratch y Bob tenían aproximadamente la misma altura y compartían el carácter peleón que se suele asociar a hombres de menos de un metro setenta, con una curiosidad insaciable e inquieta. Los tres Wailers habían tenido encontronazos recientes con la ley: a Peter lo habían detenido junto a Prince Buster en una manifestación contra Rodesia; Bunny acababa de cumplir una condena de un año en la cárcel por posesión de marihuana; lo mismo que le había ocurrido a Bob, aunque en este caso la condena había sido de un mes. Bob también había pasado más de un año viviendo y trabajando en Wilmington, Delaware, por lo que había tenido un contacto de primera mano con las luchas negras en Estados Unidos y, como veremos más adelante, había aprendido mucho de su mánager negro estadounidense, Danny Sims. Aunque el número de seguidores que tenían estaba en crecimiento, los Wailers tenían reputación de problemáticos con P mayúscula para los empresarios de la industria discográfica. Lee Perry era y es un incordio de primera categoría y ni siquiera le hacía falta llevar la contraria a propósito, pues de manera natural se enfrentaba a tendencias que ni siquiera existían.

Era inevitable que esta alianza se metiera de cabeza en el roots reggae pese a partir desde puntos de vista dispares como la injusticia en el gueto y las baladas de amor con armonías a tres voces de la vieja escuela, ya que la consciousness o letras de conciencia negra y el comentario social eran los dos principales pilares de los Wailers. Ya hemos hablado de sus dramas de rudies, pero antes de esa época sus principales producciones para Studio One a principios de los sesenta habían sido un single titulado Rasta Put It On y las aventuras en solitario de Peter Tosh, Maga Dog y Rasta Shook Them Up. El grupo llevaba estudiando el pensamiento rasta desde principios de la década y ahora estaba sacándolo a la luz: Bob ya había comenzado a dejarse rastas en el pasado, antes de volver al corte afro; y durante el concierto del Día de la Independencia de 1968 en el teatro Regal, mientras otros artistas iban bien vestiditos y cantaban tonadillas llenas de optimismo, Bob Marley salió al escenario con vestimentas de rasta y sandalias y soltó un cántico rastafari. Aguantó en escena toda la canción, ignorando las risas de desprecio que llegaban desde el público. Por su parte, Scratch era el productor de Kingston más innovador, el más ingenioso, el más intelectual, el más dispuesto a tomar riesgos, con un estilo muy elaborado, culto y lúcido, y se había sumergido en la pocomania, los ritos evangélicos y el pensamiento rasta desde un punto de vista musical y espiritual. En 1969 tenía los bolsillos repletos gracias a los ingresos de sus instrumentales bajo el nombre de Upsetter en el Reino Unido y estaba deseoso de utilizar su dinero en algo un poco más gratificante artísticamente que el nuevo coche que le acababa de llegar desde Inglaterra.






  • Y, por último, la película que hemos elegido es Marley, de Kevin MacDonald. No sé si será la historia "definitiva", como reza el póster de la película (lo hemos puesto más arriba), pero por ahí le andará. Conozco bastante gente que la ha visto, sin tener antes mucha idea del personaje o de Jamaica, y se han emocionado. Tiene también sus detractores (pocos), pero no deja indiferente. Os dejamos con el trailer.
¡Feliz cumpleaños, Bob!


El Black Power de La Diáspora Negra (libro de Ronald Segal)

Village Festival, de Inatace Alphonse
Como ya comenté en su día, The Black Diaspora es un auténtico monumento en papel sobre la diáspora negra, la vida en el exilio forzado del pueblo negro esclavizado por las potencias colonialistas occidentales. No podía faltar en nuestra colección de literatura reggae ya que coincide plenamente con la visión conscious que tiene el movimiento rasta de la historia: conciencia de la negritud, del origen en África, conciencia de la propia historia. Contar la historia no contada, la de los esclavos, de los padecimientos y calamidades sufridas, pero también de su cultura, sus revueltas, su valentía, su dignidad. De su orgullo. Puro Black Power.

Yo descubrí el libro al leer Bass Culture: la historia del reggae de Lloyd Bradley, en la selección de bibliografía comentada que incluye al final. Esto es lo que dice Bradley (hijo él mismo de la diáspora negra):


Ronald Segal, The Black Diaspora (Faber and Faber). Que no os desanime cierto aroma a libro de texto; The Black Diaspora es una obra absorbente que sigue, de manera bastante literal, la diáspora negra desde África al Caribe y el continente americano, y después a Europa. Una iniciación de valor incalculable para quienes estén remotamente interesados en cualquier forma de arte negro, ya que traza un recorrido físico y cultural hasta los orígenes de cada fenómeno sociocultural en el África previa a la esclavitud.

Aunque también puede asustar el grosor del libro (pese a no llegar al volumen de Bass Culture) y la ausencia de fotos o ilustraciones (me he pasado horas fascinado buscando imágenes en internet), es un libro que deja marca, desde el cuestionamiento inicial del argumento que daba por hecho que un pueblo "avanzado" estaba en derecho de esclavizar a otro supuestamente menos avanzado --algo que desmonta Segal--, hasta un análisis concienzudo de la historia reciente de esas comunidades negras y los países en los que han vivido, pasando por la cruda descripción de las condiciones bajo la esclavitud, las rebeliones, las representaciones artísticas, incluyendo las riquísimas expresiones musicales (Cuba, Brasil, Jamaica, EEUU...). Todavía no me entra en la cabeza cómo es posible que Ronald Segal haya escrito además de este libro tantas otra obras, incluyendo textos sobre la historia de la India, Leon Trotsky, el dólar estadounidense, Israel, etc. etc. etc. (incluyendo un libro sobre la esclavitud del pueblo negro en el Islam). ¡De dónde sacaba el tiempo este señor!

Durante la lectura he señalado montones de páginas que quería incluir aquí a modo de ejemplo, pero al final he optado por elegir solo tres citas breves que muestran la capacidad de síntesis y análisis de Segal (disculpad la apresurada traducción, si algún día lo publicamos la revisaré a fondo).


[...] Toda la angustia de la esclavitud habría sido intolerable sin algún medio de buscar algún sentido y consuelo, y entre estos medios estaban los cuentos. Había narradores de estos cuentos que le daban una vuelta de tuerca al texto del Génesis. [...] Aquí había un medio en el que la idea de la supremacía blanca se confrontaba, dando la vuelta a la idea reiterada por los blancos de que sobre la raza negra había una maldición divina que la Biblia confirmaba.
Entre los más ricos en variedad y color estaban los cuentos de esclavos con animales como personajes. Algunos comunicaban la recomendación de una estrategia de resistencia. En uno de ellos, un esclavo se encuentra con un animal, y este comienza a hablar con él, pero el esclavo se va corriendo y se lo dice al amo. El amo le advierte de que será castigado si resulta que está mintiendo y a continuación se dirige a comprobar con sus propios oídos si es cierto que el animal habla. Pero el animal no dice una palabra y castigan con latigazos al esclavo. Cuando el esclavo regresa para quejarse al animal, este responde: "Ya te lo dije el otro día, negro, hablas demasiado".
[...] En un sistema con una represión tan rigurosa y unos castigos tan atroces, la revuelta era una respuesta que solo podía venir de un espíritu lleno de furioso desafío. El hecho de que se registraran tantas revueltas organizadas era prueba de ese irreprimible espíritu negro que el sistema sureño (de EEUU) reconocía al dedicar tanto esfuerzo a quebrarlo. Los actos individuales contra los amos, los vigilantes negros y otros blancos eran más numerosos. Los incendios provocados eran, después del robo, la forma de delito más común de la que se acusaba a los esclavos. Los esclavos también se automutilaban como forma de castigar a sus amos. Y siempre estaban los que por desesperación o venganza optaban por el suicidio. [...] Miles de esclavos intentaban escapar en busca de su libertad cada año. La mayoría eran jóvenes y varones, pero los casos de fugitivos de mayor edad o mujeres no eran extraños ni mucho menos. A veces huían de los castigos, antes o después de los mismos; a veces, en protesta por el maltrato; a veces, para reunirse con los miembros de sus familias de quienes les habían separado. A veces huían de amos que se enorgullecían de tratar a sus esclavos con especial amabilidad. La propia sorpresa de que hubieran huido expresada en los anuncios publicados para su captura pone en evidencia lo mucho que les costaba a los sureños blancos entender que los esclavos pudieran huir por el sencillo motivo de que querían ser libres.
David Edward Cronin, 1888

[...] La religión como forma de revuelta de los negros y pobres ha tomado otra forma en Jamaica, para extenderse después, sobre todo entre los emigrantes jamaicanos, por toda la diáspora. Influidos por la ideas de Marcus Garvey, que mantenía que los negros son el pueblo elegido de Dios, el movimiento rastafari surgió en 1930, para proclamar que Ras Tafari, coronado ese mismo año como Haile Selassie I, emperador de Etiopía, era la reencarnación divina. Se trata de un movimiento tan político como religioso que desafía a "Babilonia", es decir, el poder blanco y el materialismo, y aglutinaba tanto a pacifistas que buscaban retirarse a vidas de sencillez devota como a los que defendían la violencia como vehículo de liberación. El destronamiento de Selassie en 1974 y su muerte el año siguiente provocó un desplazamiento teológico entre algunos de sus seguidores, mientras que otros se negaron a creer la noticia. El rechazo de "Babilonia", crucial en su ideología [...], se mantuvo inmutable, con nuevos conversos al mensaje rastafari a través del reggae. [...] El hecho de que las grandes confesiones cristianas no lograran el seguimiento de los negros en Jamaica queda ilustrado por el auge del pentecostalismo, cuyas dos iglesias lograron un incremento en el número de fieles del 4 por ciento de 1963 al 20 por ciento en 1970. No cuesta entender el motivo. El pentecostalismo, una forma de fundamentalismo cristiano que se centra en el Espíritu Santo, ofrece dignidad a los marginados y los desposeídos, ya que enseña que cada persona tiene un valor individual y, "al recibir el Espíritu", recibe dones supernaturales. Para el pueblo negro, el atractivo de esta idea se potencia por unas creencias y unas prácticas que están en armonía con su propia herencia, desde la invocación del Espíritu Santo, los ritos de sanación y los bailes y los ritmos con los pies y manos durante la adoración, hasta la prohibición de alisarse el pelo.
Castera Bazile
A quien se anime a hacerse con el libro, le recomiendo que busque de segunda mano la edición que lleva en la portada el cuadro de Village Festival, de Inatace Alphonse, con el que abrimos esta entrada, en muy opinión muy superior a la que veo ahora al entrar en Amazon.
(Texto de Tomás Cobos)

Lo último de Tiqqun/Comité Invisible: "A nuestros amigos" (lectura de Amador Fdez.-Savater)

 

1- Introducción: extender las plazas

Recientemente, en un viaje a Argentina, un amigo de allá me preguntó, tras escuchar mi relato sobre las peripecias políticas que van del 15M a Podemos, si en la sociedad española hay un impulso al cambio que va tomando formas distintas o el deseo de volver a vivir en un capitalismo “tranquilo”. Es decir, si hay elementos de una “mutación civilizatoria” o se quiere volver a lo que había pero ya no hay (ni siquiera como expectativa), un cambio sin cambio.

No supe bien qué contestar, más allá de alguna banalidad (“un poco de todo”, “depende de para quien”), pero la pregunta se me quedó retumbando dentro. ¿Cuál es el movimiento de fondo de lo que estamos viviendo desde 2011? ¿Se trata de “ver caer” a los culpables de que las cosas ya no son como eran y buscar quien nos devuelva a la “normalidad” o de inventarnos otras maneras de vivir?

Siete años después de publicar ese paradójico best-seller subversivo que fue La insurrección que viene, el último libro del colectivo Comité Invisible (CI) titulado A nuestros amigos arranca constatando que “las insurrecciones, finalmente, han llegado”. Primavera árabe, 15M, Syntagma, Occupy, Gezi... Y a partir de ahí hace una apuesta: en los movimientos de las plazas hay indicios de una “mutación civilizatoria”, sí, pero sin lenguaje ni brújula propia, lastrados por el peso de herencias ideológicas no elegidas y en medio de una gran confusión.

A nuestros amigos es un pequeño acontecimiento en el mundo editorial, no en el sentido de que sea un éxito de ventas o de marketing, sino una anomalía en las maneras de escribir y publicar. No es un libro de autor, otra marca personal en la red de los nombres, sino que viene firmado por la denominación ficticia de una constelación de colectivos y personas que sostienen que “la verdad no tiene propietario”. No es un libro que surja simplemente de la lectura de muchos otros libros, sino también de un conjunto de experiencias, de prácticas y de luchas que consideran importante pensarse y contarse a sí mismas. No es un libro que pretenda alimentar un ruido de temporada ni convencer a nadie de nada, y por eso se dirige “a los amigos”, a los que de alguna manera ya caminan juntos aún sin conocerse, proponiendo una serie de señales, como esas muescas que dejan los senderistas para otros amantes de las caminatas, con la diferencia de que este camino no existe con anterioridad, sino que se hace (colectivamente) al andar.


¿Quién demonios es este Crews?

Esa es la pregunta que se hace Daniel Arjona en El Cultural (El Mundo) a propósito de una reseña de Una infancia: Biografía de un lugar (Harry Crews) en la que dice: "Crews miraba aquel mundo desde el suelo, con su chupete de azúcar, y lo reinventó después en un libro tan inclasificable como emocionante".
Aquí tenéis la reseña completa y a la izquierda podéis comprobar las maravillosas ilustraciones que lleva el libro (de Michael McCurdy). En este caso se trata de la imagen que se utilizó para la portada de una edición estadounidense.







Crudeza y ternura en los grabados de McCurdy para Infancia (Harry Crews)

Muchos nos habéis preguntado por las ilustraciones, tan llenas de crudeza y ternura, que acompañan al último libro de Harry Crews que hemos publicado en Acuarela, Infancia: Biografía de un lugar (1978).

De la cubierta y de los puntos de lectura se ha hecho cargo, una vez más, nuestro sospechoso habitual, Joaquín Secall (a quien le debemos buena parte del éxito de nuestros libros, junto a nuestro otro ilustrador, Acacio Puig), pero en esta ocasión se ha servido de los grabados en madera del ilustrador norteamericano Michael McCurdy (1942) que aparecían en la edición de la Universidad de Georgia en el año 1995.

McCurdy reside actualmente en Massachusetts, el grabado en madera es su técnica habitual, ha ilustrado cerca de 200 obras (10 de ellas de su propia autoría) y colabora habitualmente en publicaciones tan prestigiosas como New Yorker, Esquire y Field and Stream. Uno de sus trabajos más celebrados fue la edición homenaje para el sesquicentenario de la edición de Walden de Thoreau.

Los marcapáginas que se ha sacado de la manga nuestro querido Secall están desapareciendo de las librerías a la velocidad del rayo y se se están convirtiendo en raro material de coleccionista. ¡Corre a por los tuyos!


Acuarela: un regalo en 2014 y 2015

En estos últimos días de 2014 nos han llegado varias noticias que nos han hecho mucha ilusión: en su lista de lo mejor del año Rockdelux ha incluido Bass Culture: la historia del reggae (Lloyd Bradley) como tercer mejor libro de música del año; la Casa del Libro incluye Infancia: biografía de un lugar (Harry Crews) en su recomendación de "Libros que no deberías perderte de 2014"; y por último, en Sonideros de Radio 3, DJ Bombín recomienda regalar Bass Culture para estas fechas tan señaladas.

Habrá que preguntar a los Reyes Magos si hay mucha gente que ha seguido las recomendaciones de DJ Bombín. A nosotros nos hubiera encantado recibir de regalo cualquiera de los libros que hemos publicado, este año y cualquiera de Acuarela, pero para nosotros el regalo de 2014 ha sido, con creces, haber publicado Bass Culture e Infancia. Y para el año que viene ya tenemos escrita la carta a sus majestades, con tres regalos para empezar que ya nos dejarían más que satisfechos al final del curso: reediciones a todo lujo de las autobiografías de nuestros Johnnies (Rotten y Cash) y un nuevo Tiqqun. Ahí queda eso. Brindemos que no es poco.

To be continued...

Dillinger, muy contento al ver la última Rockdelux.


Reacción de Abbie Hoffman ante nuestro plan de publicaciones para 2015.


Danzad, danzad

Mo Kalamity, que abre nuestra playlist "Sisters"
Como no queríamos que en estas fechas tan señaladas falte la buena música jamaicana en ningún hogar, hemos preparado cuatro nuevas playlists para calentar las orejas y menear las caderas, incluyendo una buena colección de roots, otra de dub antiguo y moderno, una selección de ritmos jamaicanos con voces de mujeres y por último una colección heterogénea que recoge a los primeros DJs (en Jamaica, los tipos con el micro o maestros de ceremonias), DJs de la época roots y artistas diversos del primer dancehall, a finales de los setenta y principios de los ochenta. ¡Sisters and Brothers, get up and dance!


Y aquí va una pequeña muestra, el Peace Begins Within de Nora Dean, un auténtico cohete sónico:



Playlists ya publicadas:







"Historias mínimas, momentos máximos" (Bass Culture en Sonideros de radio 3)

Gran honor que se hable de Bass Culture: la historia del reggae en el programa Sonideros de Radio 3, pero más aún si va aliñado con un temazo de los Uniques. ¡Gracias, amigos, especialmente a DJ Bombín! Aquí tenéis el programa, los comentarios sobre Bass Culture están entre los minutos 19:35 y 26:00, pero el resto del programa no tiene desperdicio (ahí van dos ejemplos: La Lupe y Jungle Brothers).







La revuelta del Pueblo Cucaracha: obra clave del renacimiento literario chicano

[Óscar Zeta Acosta continúa despertando pasiones. Raül Jiménez, de Indienauta, nos manda esta reseña en la que nos manifiesta su entusiasmo por este "grito contracultural enfurecido" del Pueblo Cucaracha.]


No tenía ni idea, la verdad. Pero gracias a Acuarela —atentos al catálogo de esta editorial que se las trae, pronto volverán a aparecer por aquí— acabo de añadir una jugosa nueva pieza a mi “mapa literario” de los Estados Unidos. Óscar Zeta Acosta, alias “Búfalo Pardo” o “Zeta”, que hasta toparme con este fascinante La Revuelta del Pueblo Cucaracha para mí sólo era el inolvidable abogado samoano, compañero de las más surrealistas aventuras de mi venerado Hunter S.Thompson —que firma el prólogo— en Miedo y Asco en Las Vegas. Pero Zeta fue mucho más que un personaje literario memorable. Es un enigma todavía sin resolver, ya que su desaparición en 1974, apenas un año después de la edición original de este libro, aún está por dilucidarse. ¿Ajuste de cuentas de narcos? ¿Asesinato político? Todavía hay quien dice que está “vivito y coleando”, perdido en algún lugar remoto. Fue hippie, misionero, defensa de fútbol americano, adicto a las drogas, recolector de melocotones, clarinetista, candidato a la alcaldía de Los Angeles… Y el abogado defensor y portavoz de los radicales activistas chicanos de la marginada y marginal zona de East Los Ángeles entre finales de los 60 y su exabrupta desaparición. En palabras de Hunter, “más rápido que Bo Jackson y más loco que Neal Cassady”. En las del FBI, el “Malcolm X hispano”. Según él mismo, el “vato número uno”. Obra clave del llamado renacimiento literario chicano, La revuelta del pueblo cucaracha es la crónica, alucinada y colosal, de ese levantamiento popular del pueblo chicano en California. Es un grito contracultural enfurecido, pero difuso y demasiado complejo de articular, ya que confluyen desobediencia civil, hippies, LSD y mota, zapatismo, anarquismo, tácticas de guerrillas, Vietnam, Anthony Quinn, Panteras Negras... [SIGUE LEYENDO]




Volver a tierra: Guy Debord y la crítica de la sociedad del espectáculo

Guy Debord en septiembre de 1969
(Entrevista a Luis Navarro en eldiario.es sobre la actualidad del pensamiento de Debord 20 años después de su muerte.)

Guy Debord fue un revolucionario, filósofo, aventurero, escritor y cineasta francés nacido en el año 1931. Fundó el grupo y la revista Internacional Situacionista (IS), considerado por Mario Perniola como “la última vanguardia del siglo XX”. En 1967, publicó La sociedad del espectáculo, un libro mítico y una referencia de primer orden en el debate crítico sobre la naturaleza del capitalismo moderno. “Todo lo que era directamente vivido, se aleja hoy en una representación”, afirmaba Debord en la primera tesis del libro. La IS tuvo una influencia significativa en los lenguajes, las estéticas, los estilo... [SIGUE LEYENDO]






¿POR QUÉ NO SE LEE MÁS A GENTE COMO CREWS?

[Con "orgullo y satisfacción", como diría ese que ya no reina, a poco de haber publicado Infancia, Biografía de un Lugar, de Harry Crews, nos encontramos con esta reciente reseña de la primera novela que publicamos de este autor, allá por el 2011, en el fantástico blog Viaje Alrededor de una Mesa.]


Supongo que nunca sucederá, pero si algún día me decido a escribir algo, ojalá se parezca una décima parte a como escribe el Señor Harry Crews. Después de leer Cuerpo, que descubro tarde como siempre, me pregunto, no por mí, porque yo llego a las buenas novelas siempre a través de terceros, que son los más leídos y los que me aconsejan, me pregunto, ¿porque no se lee más a gente como Crews? Y de Crews a Hawkes y a Gass, a Coover a Gaddis y a tantos otros que se leen tan poco. Un montón de gente interesante, por decirlo sin pedantería, que está básicamente descatalogada o que se edita con cuenta gotas y que en ventas, responden básicamente al romanticismo más que al negocio. Supongo que por eso mismo un montón de ellos siguen... [SIGUE LEYENDO]

Las historias lo son todo y todo son historias

Recuperamos este vídeo que subtitulamos en su día con motivo de la publicación de nuestro primer libro de Harry Crews, Cuerpo. Se trata de una secuencia del documental Searching For The Wrong-Eyed Jesus, de Andrew Douglas, una atípica road movie, viaje personal que el cantante y compositor Jim White hace al sagrado y muy profano corazón del Sur de Estados Unidos.

El camino le lleva a través de iglesias bizarras, baretos de mala muerte, bosques frondosos, sórdidas paradas de camiones, campings desolados y prisiones hasta dar en una pequeña carretera comarcal con este peculiar e intrigante personaje, un Harry Crews ya envejecido que probablemente sea el autor sureño que mejor revela en sus obras que el Sur no es solo un acento (como en la canción de Tom Petty que versionará Cash en su etapa Rubin: Southern Accents) ni una zona geográfica más o menos deprimida y derrotada, sino un estado mental y una atmósfera.

Es particularmente interesante recordar esta secuencia porque lo que dice en ella Harry Crews hace directamente referencia a lo relatado en el último libro que hemos publicado suyo hace apenas un mes: Infancia, Biografía de un Lugar. Toda la filosofía y el imaginario de Crews retratado en menos de siete u ocho minutos. Nada muere si hay historias...


"Los vinos, los licores y las cervezas...": la barra libre de Guy Debord en el 20 aniversario de su muerte

Hoy se cumplen veinte años de la muerte de Guy Debord (30 de noviembre de 1994) y queríamos recordarle con algún texto de Panegírico - Tomos primero y segundo, la autobiografía sui genéris que nos dejó el más conocido de los situacionistas que sirvió además de estreno de Acuarela en 1999 y reeditamos con el segundo tomo incluido en 2009 como décimo cumpleaños. Es fácil presentar argumentos con los que defender la elección del fragmento que debajo reproducimos, donde se describe la afición de Debord al bebercio: el camino del exceso etílico es precisamente lo que le habría provocado las dolencias que le empujaron al suicidio. Pero no nos engañemos. Lo reproducimos porque nos encanta, sin más, y eso que el libro tiene donde elegir. ¡Ahí va ese brindis por Guy!





Después de las circunstancias que acabo de evocar, lo que sin duda alguna marcó mi vida entera fue el hábito de beber, que adquirí rápidamente. Los vinos, los licores y las cervezas, los momentos en que unos se imponían a otros o los momentos en que se repetían, fueron trazando el curso principal y los meandros de los días, de las semanas, de los años. Otras dos o tres pasiones, de las que hablaré, han ocupado casi continuamente un amplio espacio de esta vida. Pero beber ha sido la más constante y la más presente. Del escaso número de cosas que me han gustado y he sabido hacer bien, lo que seguramente he sabido hacer mejor es beber. Aunque he leído mucho, he bebido más. He escrito mucho menos que la mayoría de la gente que escribe; pero he bebido mucho más que la mayoría de la gente que bebe. Me puedo contar entre aquellos de los que Baltasar Gracián, pensando en un grupo de escogidos que identificaba sólo con los alemanes -siendo aquí muy injusto en detrimento de los franceses, como creo haber demostrado-, podía decir: "Hay algunos que no se han emborrachado más que una sola vez, pero les ha durado toda la vida".


Ya tenemos "trilogía" en la biblioteca Crews


Con la publicación de Una infancia: Biografía de un lugar, son ya tres las bombas que hemos publicado de Harry Crews. Creemos que es para estar orgullosos de ello y por eso agradecemos tanto reseñas como la que incluimos debajo aparecida en El Periódico (originalmente publicada en EFE, en Barcelona). Nosotros lo hemos festejado encargando un cartel para la ocasión a Joaquín Secall, quien nos hizo las espectaculares portadas para El Cantante de Gospel y Cuerpo, y se encargó también del diseño de la portada de Una infancia sobre un dibujo de Michael McCurdy (además de muchas otras cubiertas en Acuarela Libros).

Acuarela Libros y A. Machado hacen renacer a Harry Crews

La editorial Acuarela Libros y A. Machado han editado Una infancia: Biografía de un lugar, la tercera traducción al español que publica del autor estadounidense ya fallecido Harry Crews.

Cuerpo, transcrita al castellano en 2011, y El cantante de Gospel, en 2012, han sido los precedentes del público español sobre la visión que tenía Crews de la sociedad del consumo, la cultura y tiranía de la belleza y del sueño americano. Con esta última edición juvenil, publicada en inglés en 1978 y que ha sido la más aclamada por la crítica, Crews introduce a los lectores... (Sigue leyendo)