Wu Ming: “Grillo crece sobre los escombros de los movimientos”



Esta entrevista de Roberto Ciccarelli fue publicada el 1 de marzo de 2013 a toda página en el periódico “Il Manifesto” y en Giap, el blog de Wu Ming Foundation. La presente traducción al castellano ha sido realizada por @chiara_bf y @FakePolitik.



La de Grillo es una estrategia de distracción. Sirve para desplazar la “indignación”, tan celebrada en las acampadas españolas o en los occupy americanos, lejos de las plazas italianas. Cuanto más feroz se vuelve la crisis, más se hacen confluir las descargas de resentimiento en un formato cómodo, el del blog del Jefe de los Cinco Estrellas que agita el justicialismo jacobino contra la “casta” y sus diferentes máscaras. Para Wu Ming, el colectivo de cinco escritores autores de Q, (como Luther Blissett), 54 y Altai, el Movimento 5 Stelle ha apresado las energías potenciales de una rebelión contra la austeridad en una jaula discursiva que parodia el conflicto político, administrándolas desde “una organización sectario-empresarial” (la Casaleggio&Associati) y con la guía simbólica de Beppe Grillo. Para ellos el radicalismo de las cinco estrellas “administra la falta de movimientos radicales en Italia”. La tesis expuesta con determinación en un artículo en la web de Internazionale ha sido ampliada en Giap, el influyente blog de los Wu Ming, interrumpiendo el silencio estupefacto de los movimientos que han atravesado la última década, desde Génova a las campañas sobre los bienes comunes.

Vosotros decís que Grillo no es un pirómano sino un bombero, porque lleva a cabo la sistemática ocupación del espacio discursivo de los movimientos: la No Tav[1], el agua como bien común [2], la escuela y la universidad, la renta básica de ciudadanía. Y lo recoloca en un marco que definís de “derechas”. ¿Podéis explicar lo que significa?
El nacimiento del grillismo es una consecuencia de la crisis de los movimientos altermundistas del principio de la década. A medida que el río se secaba, el grillismo comenzó a fluir sobre el viejo lecho. En los primeros años, los líquidos todavía se mezclaban, y esto impidió ver lo que se revolvía en su interior, aparte de atenuar algunos malos olores. Luego, el crecimiento tumultuoso del M5S se ha convertido a su vez en una causa –o al menos ha contribuido—a la ausencia de movimientos radicales en Italia, debido a la sistemática “captura” de las instancias de las luchas territoriales, sobre todo de las más “fotogénicas”. No hay lucha “cívica” sobre la que el M5S no haya intentado meter mano, proponiéndose como su único protagonista. Temas, reivindicaciones, consignas, han sido cooptados y declinados de manera diferente en un discurso embarullado y claramente “ni-ni”, es decir, que se presenta como superación de la derecha y de la izquierda. Es un discurso que acumula cada vez más contradicciones, porque pone en el mismo lugar ultraliberalismo y defensa de los bienes comunes, retórica de la democracia directa y principio de liderazgo “grillo-céntrico”, apoyo a los No Tav que practican la desobediencia civil y legalismo barato que confunde la ética con la ausencia de condenas judiciales. Este último aspecto era ya evidente en el primer V Day, cuando, desde el escenario, Grillo asoció a Daniele Farina, del centro social Leoncavallo[3], a gente relacionada con la mafia, solo porque él también tenía “condenas”. Todo esto huele ya a cultura de derechas, pero lo que es derechista es sobre todo la narración que Grillo hace de Italia.

Eso, ¿cuál es la narración de Grillo?
Hay un “pueblo honesto” (considerándolo indivisible en su interior, sin clases, sin intereses contrapuestos) y hay una “Casta corrupta” descrita como externa al “Pueblo”. Para resolver los problemas de Italia, hay que votar a “las personas honestas”, que no tomarán “decisiones de derechas” o “decisiones de izquierda”: sólo tomarán las decisiones “justas”. En esto, la retórica del grillismo es afín a la del tan odiado gobierno Monti: las cuestiones son técnicas, no políticas. Es un esquema simplísimo y consolador, que elimina las contradicciones sin tocar las causas de la crisis y que ofrece enemigos fáciles de reconocer.

¿Pero por qué hoy el M5S obtiene un enorme consenso incluso entre personas de izquierda y activistas de los movimientos precedentes?
Si Grillo y Casaleggio han conseguido esto, es porque los movimientos no han sabido encontrar una salida a la crisis en la que se sumieron hace diez años. No ha habido un trabajo de reorganización, y los ciclos de lucha que han venido después no han puesto las raíces de una sensibilidad común. Grillo personifica el fracaso de los movimientos, es principalmente sobre esto sobre lo que nos tenemos que interrogar. El hecho de que muchas personas de izquierdas, incluso radicales (hasta los protagonistas de los precedentes ciclos de lucha), hayan elegido a Grillo “porque no hay otra cosa” es comprensible. No es con ellos con los que polemizamos. Pero estamos convencidos de que el M5S sea una falsa solución, y de que el “no hay otra cosa” sea una consecuencia de la “apropiación” que decíamos: si a cada movimiento se le superpone la cara de Grillo, es inevitable tener la impresión de que solo él se movilice. Hay que romper el embrujo, y al mismo tiempo, hay que poner en marcha un duro trabajo de reconstrucción.

Hablabais de los No Tav. El 23 de marzo todos los diputados del M5S irán a Val Susa a manifestarse en contra del TAV; una señal fuerte, el movimiento que hace suyas las reivindicaciones del valle. Y esto se podría repetir con otros movimientos. ¿Cómo puede ser compatible esta simbiosis con un movimiento real con el esquema de derechas del M5S?
Tendrían que ser ellos los que explicasen cómo se concilia el apoyo a un movimiento que no teme recurrir a la ilegalidad y que ha practicado incluso el uso de la fuerza, con una concepción de “honestidad” que se limita a no “tener antecedentes”. Incluso esta es una contradicción que el activismo frenético y vistoso intenta ocultar: se corre de acá para allá precisamente para no afrontar de verdad ninguna cuestión de fondo.

¿Podéis poner un ejemplo de una “cuestión de fondo” que no quieran afrontar?
La “renta básica de ciudadanía”: la evocan continuamente, y esto era ya un viejo tic del movimiento “antagonista”, sobre todo de un cierto post-obrerismo un poco… “flower power”. ¿Pero qué se entiende por “renta básica de ciudadanía”? La cuestión se subdivide ulteriormente en dos: ¿qué se entiende por “renta”? ¿Es un subsidio de paro? ¿Es un salario mínimo? ¿Son mil euros por cabeza? Y además, ¿se obtiene gravando a los ricos o eliminando las pensiones y recortando todos los salarios públicos? Seguramente el ultraliberal Casaleggio apuesta por la segunda hipótesis, ¿pero están todos de acuerdo? Y además, ¿qué se entiende por “ciudadanía”? ¿Es el principio universalista que nació con la Revolución Francesa o su declinación nacionalista de derechas? ¿Es el ius soli o el ius sanguinis? Mi vecino de casa de piel oscura, cuyos hijos van al colegio con los míos, ¿está incluido o no? Considerando ciertas manifestaciones racistas provenientes de exponentes del M5S y del mismo Grillo, diríamos que no está incluido, y que la “renta básica de ciudadanía” vendría asignada según criterios chovinistas.

“Apoyáis” la rebelión de la base del movimiento contra el vértice del M5S y la misma base. ¿Pero de qué base estamos hablando, dado que en el M5S encontramos al trabajador precario y al falso autónomo, pero también al pequeño empresario en crisis o al pensionista?
Sobre este punto se ha generado un malentendido. Por “apoyar la rebelión dentro del M5S” nosotros entendemos el deseo de que las contradicciones se intensifiquen y exploten. Esto no hay que confundirlo con un discurso ingenuo sobre las bondades de la base: en la base hay numerosos fascistas y gente que hasta ayer se exaltaba por Bossi o por Berlusconi; está incluso aquel tipo del M5S de Pontedera que ha difundido un comunicado racista escalofriante [4], está aquel grillista sardo que ha comparado el matrimonio gay con la unión con animales [5] … La “base” no es “buena”, incluso esto sería un esquema de derechas, un modo de incluir subrepticiamente el discurso del “Pueblo” contra la “Casta”, allí donde en este caso la casta son Grillo y Casaleggio. No, nosotros deseamos rupturas verticales y horizontales, y sobre asuntos concretos. Serán las batallas puntuales las que pongan a los grillistas “de izquierda” frente a decisiones que no se pueden seguir aplazando.

¿Creéis que Grillo aceptará la oferta de pactar para no acabar como en Grecia?
Casaleggio, que con toda certeza es un devorador de manuales de marketing como Thriving on Chaos de Tom Peters, se estará preguntando cómo mantener la imagen del M5S como “gran agitador” incluso en una fase como esta, donde habrá que tomar alguna decisión concreta, y donde para cada decisión concreta habrá que sacrificar algo (y a alguien). En cualquier caso, sea la que sea la ruta elegida, las contradicciones expuestas no se podrán ocultar por mucho tiempo.

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En Noviembre de 2012 el Ayuntamiento de Pontedera organiza la iniciativa “Pontedera Sono Anch’io” (Yo También Soy Pontedera) [http://www.comune.pontedera.pi.it/evento_calendario/eventi-2012/pontedera-sono-anchio] para conceder la ciudadanía honoraria a los niños extranjeros hijos de inmigrantes residentes en Pontedera. Durante la ceremonia, militantes del movimiento ultraderechista Forza Nuova  [http://it.wikipedia.org/wiki/Forza_Nuova] irrumpen en el teatro donde se celebraba el evento. Se convoca entonces una manifestación antirracista que pide el cierre de Forza Nuova a la que el M5S de Pontedera decide no participar, enviando un comunicado [http://teatridellaresistenza.wordpress.com/2012/11/19/il-razzismo-dei-grillini-e-meglio-di-quello-di-forza-nuova/]

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